capítulo 2
La luz del gran ventanal se asomaba rigurosamente, el Omega despertó tras la molestia de esta en sus ojos, algo confundido observó el lugar abriendo los ojos con sorpresa cuando recordó lo que había sucedido esa noche, no solo el recuerdo estaba en su memoria, sino el protagonista de lo que había ocurrido a su lado dormido plácidamente, Shaoyou se levantó con prisa, dándose cuenta de que no llevaba absolutamente nada puesto empezó a buscar su ropa entre el suelo, con dificultad, ya que la ropa del alfa estaba entre la suya esparcida.
Tras vestirse entre el pánico y la confusión, salió de la habitación a paso rápido, temiendo de que este despertase, a Shaoyou no le convenía que fuese así. Conocía perfectamente al Alfa a su lado, este seria capaz de cualquier cosa contra él cuando supiera lo que le había hecho hacer bajo la mantra de su celo.
Al salir del lugar por completo, Shaoyou recordó su situación, no podía volver a casa, no después de lo que había ocurrido y de lo que se había enterado, su padre lo vendió a alfas de la alta sociedad por una cantidad elevada de dinero, no le importó en lo absoluto hacerlo y lo envió con mentiras, aún despues de todo lo que había hecho por sus padres durante 3 años seguidos y sin descanso, Shaoyou juró hacer todo lo posible por recuperar lo que un día perdieron y la peor forma de enterarse que esto no le era suficiente a su padre fue de esta forma.
Y en el fondo, sabía perfectamente que su padre siempre lo había despreciado silenciosamente por ser un Omega desde que todo se vino abajo, como si aquello hubiera sido su culpa, cuando claramente no fue más que por la ambición de su propio padre y aún así, su madre y él soportaron sus deslices, sus fechorías sin reproche y sin embargo seguía siendo un malagradecido.
No merecía nada, su padre nunca mereció todo lo que Shaoyou hizo todos estos años.
Sus lágrimas salieron a flote sin poder evitarlo, todo esto le dolió, desde la traición y las mentiras que su padre había hecho para manipularlo a su antojo, hasta el haberse perdido a sí mismo por la aprobación de este, para demostrar que el ser un Omega no era un obstáculo.
No sabía donde ir, no tenía donde, no quería molestar a nadie, Shaoyou se sentía solo, pérdido, ni siquiera tenían idea de donde estaba mientras caminaba sin rumbo fijo, las lágrimas nublaban su visión y por más que las secara seguían saliendo inevitablemente.
Se abrazó a si mismo cuando encontró una banqueta cerca, sintiendo ese vacio en su pecho, sintiendo como si lo hubiera perdido todo, inclusive su dignidad.
Shaoyou lo sabía, sabía que ser un Omega nunca sería fácil, siempre tendría que vivir viendo como los demás lo pisoteaban y trataban como un simple objeto, desde su padre, hasta otros alfas.
.
Su madre no había dormido ninguna hora de la noche desde que Shaoyou salió, sentía un mal presagio con todo esto, Shengfang estaba con una sonrisa tan larga que esto la ponía a sospechar que todo esto no era más que un sucio plan y el que su hijo estuviera allí solo no era nada bueno.
Ella no iba a esperar más, lo confrontó esa misma mañana cuando vio que su hijo no llegó y ni siquiera contestaba al celular.
⎯ ¿Por que Shaoyou no ha llegado? ¡¿Que fue lo que hiciste?!
⎯ Pues lo que debí haber hecho hace mucho, ¿Que te sorprende, eh? ─ Respondió el hombre sin remordimientos.
No podía creerlo; hablaba de su propio hijo como si no importara nada. ¿Cómo podía hacer eso? Siempre supo que no era más que un oportunista y que tendría que pagar las consecuencias con su hijo.
⎯ Eres un bastardo. Enviaste a mi hijo para que esos hombres se aprovecharan de él. ¿Por dinero? Es mi hijo, es tu hijo, nuestro hijo. ¿Cómo pudiste hacer esto? ─ Gritó frustrada.
⎯ No es más que un Omega inútil. Podríamos haberlo vendido al mejor postor y salir de este lío hace mucho tiempo, y hoy es ese día. Ya está hecho, no hay nada que puedas hacer al respecto, solo esperar ese gran dinero ─Dijo con sorna
⎯ Te vas a arrepentir de esto, Shengfang.
⎯ Si, si, lo que digas ─ Respondió con desdén y desinterés evidente.
.
Shaoyou sabía que no podía quedarse allí mucho más tiempo y que definitivamente tenía que hacer algo. No quería molestar a nadie, pero la situación lo ameritaba, tenía que hacerlo. Así que, sin más demora, Shaoyou llamó a su amigo Gao Tu.
La única persona en la que podía confiar ahora.
Se dio cuenta de que tenía varias llamadas perdidas, incluida una de su madre y otra de GaoTu.
⎯ Por fin respondiste, ¿bebiste en ese evento y decidiste no venir? Estaba bastante preocupado ─ Dijo rápidamente, desde el otro lado de la línea.
Shaoyou dudó un momento antes de responder sin que su voz se rompiera en el intento; había estado llorando mientras estaba sentado en aquella banqueta. No sabía cómo decirle a su amigo que tenía razón en todo lo que creía y pensaba sobre su padre, y que este suceso se convirtió en su peor pesadilla.
⎯ Yo... él... Mi padre me tendió una trampa, no sé qué hacer, unos tipos quisieron aprovecharse de mí, no sé a dónde ir y... y tengo miedo de que esos hombres me sigan otra vez ─ Soltó entre sollozos entrecortados, sin poder ocultarlo.
Gao Tu quedó atónito ante las palabras de su amigo, completamente desconcertado. Sabía desde el principio que esto no iba a terminar bien, pero se guardó sus palabras porque sabía perfectamente que no era el momento de reprocharle lo que había hecho mal.
⎯ Escúchame, todo estará bien. Iré a buscarte ahora mismo, ¿de acuerdo? Me tienes a mí y te quedarás en mi casa. Hablaré con Wenlang para ir a buscarte ─ Le aseguró con voz tranquilizadora.
Podía percibir la desesperación en su voz; sabía lo asustado que estaba.
Shaoyou simplemente hizo un leve zumbido en señal de acuerdo, mirando a su alrededor para asegurarse de que nadie lo seguía ni parecía sospechoso. No hizo falta preguntar dónde estaba; el alfa de Gao Tu sabía dónde había ocurrido el evento la noche de ayer y rápidamente lo localizó. Cuando el auto se detuvo frente a él, Gao Tu se apresuró a alcanzarlo.
⎯ Está bien, ya estamos aquí, todo estará bien─ Estas fueron sus palabras mientras lo consolaba con un abrazo. Shaoyou no dudó en rodearlo con sus brazos, con el cuerpo temblando de miedo. Solo cuando su amigo estuvo allí se sintió mejor.
Gao Tu no dijo nada más. Shaoyou se levantó del asiento donde llevaba horas sentado, inmóvil. Gao Tu no se apartó de su lado, ni siquiera cuando subieron al auto. Se sentó con él en la parte de atrás, frotándole el hombro para tranquilizarlo.
⎯ ¿Que fue lo que sucedió? ─ Preguntó el alfa con curiosidad desde el asiento del piloto.
⎯ Su padre lo engañó para venderlo a esos alfas ricos, es un imbécil. ─ Le contó su Omega con voz rencorosa.
⎯ Shengfang nunca va a cambiar. ─ Murmuró Wenlang, conocía perfectamente al padre del Omega.
El Omega asintió. Momentos después, llegaron a la casa de Gao Tu. Lo ayudó a salir y lo dejó acomodarse dentro. Wenlang lo llamó aparte un momento. Gao Tu salió rápidamente para escuchar lo que su Alfa tenía que decir.
⎯ ¿Se quedará contigo esta noche? ─ Fue la pregunta que le hizo.
Gao Tu negó al instante.
⎯ No sólo esta noche, él se queda conmigo, no lo dejaré volver a casa. ─ Aclaró.
El alfa parecía molesto por algo en su cabeza ante la respuesta de GaoTu, algo que dudó en decir sabiendo lo que el Omega le respondería, pero honestamente no quería que se involucrara en los problemas de otros Omegas y por eso tampoco quería que se involucrara en los asuntos de Shaoyou con esos alfas.
⎯ No creo que debas hacer eso. Le encontraré un lugar donde quedarse mañana, pero no puede quedarse aquí contigo ─ Espetó finalmente.
Gao Tu frunció el ceño en desacuerdo con sus palabras.
⎯ Shaoyou jamás volverá allí, y tampoco lo dejaré solo por ahora. Su padre es un monstruo, y esos alfas seguro que lo acosarán si sale solo.
⎯ No puedes correr ese riesgo también, GaoTu ─ dijo, negando con la cabeza, preocupado.
⎯ No lo voy a dejar solo, es mi amigo. Shaoyou siempre ha estado ahí para mí, ¿por qué no iba a estar yo para él?
⎯ No lo entiendes...
⎯ Eres tú quien no lo entiende. ─ Finalizó el Omega, volviendo a dentro, dejándolo allí.
Y aún así, Shaoyou había escuchado todo, sabía perfectamente que no debía molestar a nadie, que debía afrontar sus problemas solo, y que el Alfa tenía razón, esos hombres podían alcanzarlo y GaoTu pagaría las consecuencias de sus propias decisiones.
Entonces decidió que lo mejor era irse y arreglárselas solo, que no merecía que su amigo se involucrara en sus asuntos por intentar ayudarlo.
Pero no lo hizo en ese momento, hablaría con él por la noche, sólo se quedaría allí esa noche, después se las arreglaría solo, era lo mejor, se dijo.
⎯ Gracias por venir por mí, tenías razón, mi padre siempre fue todo lo que me negué a creer cuando me lo decías ─ Mencionó el Omega esa noche.
⎯ He intentado decírtelo muchas veces, pero entiendo que actuaste irracionalmente porque él es tu padre, pero tienes que entender que aunque él sea tu padre, lo que hizo estuvo mal, no es una excusa.
⎯ Y ahora lo entiendo ⎯ Afirmó con voz baja.
Avergonzado, se sentía así sin saber por qué, o quizá sí lo sabía, pero prefería no admitir que había hecho cosas que no debía, incluyendo ese incidente con el Alfa. Shaoyou salió de sus pensamientos cuando decidió que mañana debería buscar un lugar donde quedarse y no arriesgar a GaoTu por su culpa.
⎯ Solo me quedaré aquí esta noche. Mañana después del trabajo buscaré otro lugar donde quedarme. No puedo quedarme aquí y ponerte en peligro por mi culpa ─ Le dijo al otro Omega.
⎯ Escuchaste la conversación que tuve con Wenlang, ¿no? ─ preguntó Gao Tu, mirándolo con preocupación, sin aceptar sus palabras.
Shaoyou no lo negó, simplemente asintió con su cabeza.
⎯ No lo escuches, solo está pensando demasiado las cosas, no te dejaré solo.
⎯ Sabes que tiene razón, GaoTu, no puedo arriesgarte así. Entiendo que quieras ayudarme, pero sabes que no quiero que ocurra algo malo.
⎯ No pasará nada, deja de pensar en esas cosas. Quédate aquí y no hablaré más de esto. Viste lo que pasó porque no me escuchaste, ¿verdad? Bien, entonces me escucharás ahora. ─ Dijo, sin dejar lugar a discusión.
Shaoyou suspiró en señal de rendición, sin palabras para contradecir o negar de alguna manera, terminó quedándose en silencio, GaoTu tenía razón, tenía que escucharlo esta vez, al menos por una vez.
Y así lo hizo. Se quedó allí sin quejarse después. Había vuelto al trabajo, y ahora podían considerarse compañeros de piso. Aunque GaoTu se negó a que pagara parte del alquiler, Shaoyou no estaba de acuerdo. Pensaba que si lo dejaba quedarse, al menos debería ayudar con los gastos. Ambos trabajaban en el mismo sitio, tenían el mismo sueldo y debían tener los mismos gastos. Claro que Shaoyou ahorró un poco, por poco que fuera, para poder tener su propio apartamento algún día.
Y con eso, se vio obligado a renunciar a los ahorros que tenía en casa de sus padres. No quería volver allí, ni siquiera por error. Shaoyou sentía mucha pena por su madre, pero mientras siguiera viviendo con ese monstruo, no podría hacer nada por ella. Quizás algún día la llevaría con él, pero no ahora, cuando ni siquiera podía mantenerse.
Los días transcurrieron en paz; el trauma de los alfas que lo habían acosado había cesado. Ya no había peligro; ya no se sentía vigilado ni perseguido, ni siquiera estando solo, y eso lo tranquilizaba. Sabía que su amigo ya no corría peligro. Tampoco volvió a saber de sus padres. Había oído por sus compañeros que su madre había ido a preguntar por él en la tienda, pero Shaoyou ya se había ido a casa para entonces.
Y ella tampoco sabía dónde se alojaba. La mujer estaba completamente preocupada por su hijo, sin saber dónde ni cuándo encontrarlo, así que se dio por vencida cuando Shengfang amenazó con entregarlo a esos alfas si lograba encontrarlo. La mujer no quiso correr ningún riesgo y dejó de buscarlo.
Por el bien y seguridad de su hijo.
Ahora simplemente se alegraba de que el plan de su marido hubiera fracasado; su hijo ya no estaba en manos de esos repugnantes y crueles magnates. Eso la reconfortaba, saber que su hijo ahora estaba a salvo dondequiera que estuviera.
Los días se convirtieron en semanas, y las semanas en meses. Shaoyou ya se había acostumbrado a su nueva rutina con el otro Omega. GaoTu era comprensivo y siempre estaba ahí para apoyarlo; sin duda era la mejor persona y el mejor amigo que podía tener, y estaba verdaderamente agradecido de no sentirse solo en su momento más bajo, como ese.
Su día transcurría con normalidad, lleno de clientes y con un horario incesante y rítmico. Sus horas extra habían aumentado desde que salió de casa. El otro Omega ya se había ido, pero Shaoyou seguía allí. Sin embargo, no estaba solo; tenía otros compañeros con los que siempre se quedaba a trabajar horas extra. No se sentía solo en absoluto. Solo cuando el reloj dio las tres, Shaoyou sintió que su cuerpo se apagaba momentáneamente. Sintió una pesadez que intentó hacerlo ceder, pero entonces simplemente se incorporó e hizo todo lo posible por mantenerse erguido, con expresión serena.
Shaoyou estaba ordenando algunos productos en los estantes vacíos, aprovechando que uno de sus colegas Omega le había sugerido buscar algo más relajante tras notar lo tenso e incómodo que estaba. Shaoyou agradeció la sugerencia, pero volvió a sentirse mareado. Se levantó rápidamente del estante, intentando estabilizarse. Su colega lo notó y se acercó a él con expresión preocupada.
⎯ Llevas así desde el mediodía, ¿qué te pasa? ¿Estás bien?
⎯ Ah, sí, sí. No es nada, probablemente porque no comí mucho esta mañana para no sentirme tan lleno mientras trabajaba. Mi cuerpo aún no se acostumbra, supongo ─ dijo con una suave risa.
El Omega entendió y su expresión se suavizó, pero todavía estaba preocupado de que pudiera estar experimentando algún efecto de su mal hábito últimamente.
⎯ No deberías hacer eso. Trabajas muchas horas y comer muy poco es arriesgado. No lo conviertas en un mal hábito. Podemos alternar horarios para que puedas empezar mañana ─ sugirió el Omega.
Shaoyou lo encontró muy significativo y le agradeció la recomendación, pues le pareció perfecta y útil. Fue una de las razones por las que seguía allí y se negó a renunciar incluso antes de lo ocurrido con sus padres, ya que se sentía cómodo allí la mayor parte del tiempo, sabiendo que contaba con el apoyo de sus compañeros Omegas para compartir actividades.
Shaoyou pensó que esto ayudaría a que su metabolismo volviera a la normalidad. Pero estaba completamente equivocado. Después de unos días, Shaoyou y aquel Omega alternaron su tiempo juntos, y claro, Shaoyou tenía mucho tiempo libre para comer y descansar, pero todo seguía igual o incluso peor.
Los frecuentes mareos y las inexplicables náuseas que experimentaba, incluso con ciertos olores comunes o la comida que siempre comía con Gao Tu, lo desconcertaron por completo y comenzaron a preocupar al otro Omega. Pensó que quizás si Shaoyou hubiera descansado bien y dejado de trabajar horas extras, se habría sentido mejor. Pero no fue así; el Omega siguió negándolo.
Shaoyou estaba en la caja; un cliente, aparentemente un Omega adolescente ⎯ con uniforme de secundaria⎯ , pidió tímidamente una prueba de embarazo. Shaoyou comprendió su miedo al resultado, sobre todo porque había descrito sus síntomas con detalle, y pensó que esto solo respondía a sus preguntas. El Omega tenía los mismos síntomas que él, lo que lo ponía extremadamente tenso y nervioso.
Pero no lo demostró, simplemente le entregó aquellas pruebas de embarazo y sin decir nada más, el Omega se fue tal como Shaoyou se sintió en ese momento.
Asustado y tenso.
En el fondo, Shaoyou sabía la respuesta a su inquietud, pero la negó porque al principio creyó que era consecuencia de su cambio de rutina. Sin embargo, con el paso de las semanas, el Omega que antendio en ese momento solo le hacía pensar lo peor. Aunque ya había superado esos acontecimientos, fragmentos de su mente regresaron, fragmentos que, por mucho que lo deseara, no podía borrar.
Aquella noche con el Alfa, con Hua Yong.
No le quedó otra opción cuando se quedó allí solo, reflexionando, y la última opción estaba justo a su lado. Dudó mucho; temía el resultado, pero su mirada seguía fija en el estante de pruebas de embarazo que le había estado vendiendo a otro Omega. Estaba nervioso y temía que alguien, o incluso GaoTu, lo viera haciéndo una, pero era inevitable, y si quería aclarar sus dudas, tenía que hacérsela.
Ir al hospital no era una opción y se negó, así que sin más se levantó para tomar una para sí, sigilosamente, y tan rápido como la tomó la guardó en uno de sus bolsillos, volvió a sentarse y suspiró ante lo que resultara ser.
En unos minutos debía alternar con el otro Omega, por lo que aprovecharía ese momento para ir al baño y finalmente... enfrentarse a una realidad que ya veía venir.
Fue cuestión de veinte minutos para que el Omega estuviera libre, pero su acción no pudo ser debido a que sus compañeros iban y venían, no había el silencio que necesitaba así que decidió que no estaría allí, Shaoyou se rindió y guardó la caja de nuevo en sus bolsillos.
Actuó con naturalidad el resto de la tarde, pero la incomodidad persistía; se sentía inusualmente agotado y todo eso lo estresaba. Solo después de terminar su turno extra esa noche pudo irse a casa. Caminando solo por las calles frías, iluminado por la tenue luz de las farolas, Shaoyou miraba al vacío mientras caminaba, preguntándose qué sería de él y de su vida si la prueba daba positivo.
¿Y si en realidad estaba esperando un hijo con el Alfa al que amaba en secreto?
Shaoyou no sabía cómo sentirse ante esto, pero si esto sucedía, tenía claro que nunca podría hacérselo saber; tendría que soportarlo solo, y ni siquiera sabía si podría hacerlo, pero nunca acudiría a él, nunca iría a exigirle nada a Hua Yong.
Después de que sus pensamientos le dieran vueltas, Shaoyou finalmente llegó al apartamento donde se alojaba con el otro Omega. Este ya lo esperaba con la comida preparada y lo invitó a sentarse, pero las náuseas lo asaltaron de nuevo. Shaoyou se tapó la boca rápidamente para evitar la arcada. GaoTu lo miró, desconcertado por su inusual reacción al olor de la comida.
Además, ya había notado que actuaba de manera extraña durante semanas.
⎯ ¿Está todo bien? ¿Qué te ha pasado últimamente? Has estado actuando raro.
⎯ ¿Yo? No, claro que no, solo estoy un poco cansado, no es nada.
Gao Tu frunció el ceño ante sus tranquilas palabras, pensando que no se daba cuenta de lo grave que se estaba volviendo la situación precisamente porque no le había estado prestando atención durante días.
⎯ ¿Te sientes mareado, con náuseas, cansado y dolorido, y me dices que no es nada? Shaoyou, sé sincero. ¿Hay algo que no me hayas contado? ─ Recalcó.
⎯ ¿Qué quieres decir? No te oculto nada, estás delirando.─ Shaoyou negó con la cabeza, junto con una risa nerviosa.
Su voz salió con evidente nerviosismo; el otro Omega lo notó con bastante facilidad.
⎯ Está bien, entonces muéstrame lo que tienes en el bolsillo ─ Pidió.
Shaoyou tragó saliva con dificultad ante su petición, dudando por un momento si hacerlo o no; incluso sus palabras lo traicionaron cuando salieron cortas.
⎯ Yo... no es... ¿Por qué deberi...
⎯ Hazlo. ─ Interrumpió.
Shaoyou suspiró profundamente e incapaz de protestar más, sacó la cajita que contenía una prueba de embarazo sin usar. GaoTu no dijo nada en ese momento. Fue como si su sospecha se hubiera confirmado. Miró a Shaoyou y luego a la cajita que tenía en las manos.
⎯ Te vi sacarlas del estante, pero pensé que eran para un cliente. Lo vi irse, y luego las volviste a sacar, Shaoyou. ¿Estás saliendo con alguien? Nunca te he visto con un alfa, y mucho menos casualmente, y siempre me has dicho que no te interesa estar con uno. No entiendo, ¿por qué de repente te hiciste la idea de realizarte una prueba de embarazo?
Preguntó, pero no en un tono de reprimenda, sino con preocupación y desconcierto; Shaoyou lo supo cuando lo miró y entendió perfectamente su desconcierto.
⎯ Ah... no, no estoy con nadie, solo soy... yo... ─ Shaoyou se quedó en silencio en ese momento, respiró hondo y cambió el rumbo de sus palabras esta vez ─ De acuerdo, sí, hay algo que he estado pasando por alto, pero te lo diré cuando salga de esta duda primero, ¿de acuerdo?
El omega no hizo más preguntas, simplemente siguió sus palabras. Shaoyou se cambió de ropa y ya estaba en la habitación con la prueba de embarazo en las manos. No quería mirarla ⎯ ni siquiera la había mirado al salir del baño⎯ , pero no podía quedarse así para siempre, así que, con un profundo suspiro, la tomó nuevamente en sus manos.
Dos rayas.
Positivo.
Shaoyou palideció al darse cuenta de que su miedo al resultado era de hecho lo que había evitado ver; estaba embarazado, definitivamente embarazado por el alfa, algo que nunca imaginó que sucedería en su vida alguna vez.
Y, sin embargo, no sentía ninguna emoción; estaba aterrorizado. Shaoyou debió de adivinarlo; estaba en celo esa noche. Su omega sabía exactamente lo que hacía al someterse voluntariamente al alfa. Esto solo le complicaría la vida aún más. Era un hecho que apenas lograba mantenerse a flote, y le estaba costando caro. No se había imaginado tener que hacer esto, porque había terminado con un embarazo no planeado, completamente solo.
Gao Tu entró a la habitación momentos después, esperando su respuesta, pero no había necesidad de preguntar, el Omega estaba quieto, su mirada llena de miles de pensamientos sobre su vida de ahora en adelante, como si estuviera a punto de llorar.
GaoTu fijó su mirada en esa prueba positiva.
⎯ ¿Qué pasó? ¿Cómo...?
⎯ La noche del evento ─ dijo Shaoyou suavemente, cubriendo su rostro con las manos en señal de frustración.
⎯ Dijiste que no pasó nada con esos Alfas, pero ¿realmente...?
Shaoyou negó con la cabeza, negando sus pensamientos.
⎯ No, nada de eso pasó, fue completamente diferente. No sé cómo explicarlo, solo... dejé que mi celo me dominará y... ─ Explicó, pero sin saber muy bien por dónde empezar.
⎯ ¿Quién y por qué? ¿Quién es el padre de ese bebé, Shaoyou?
⎯ El alfa con el que me acosté esa noche era Hua Yong ─ confesó en un susurro, sin siquiera mirarlo; sabía lo que estaba a punto de decir.
El otro Omega se quedó en silencio al escuchar el nombre del alfa del que su amigo había quedado embarazado, sin realmente poder creer lo que estaba escuchando.
⎯ Esto tiene que ser una broma. ¿Es Hua Yong el padre de ese bebé? Shaoyou, ¿tienes idea de lo que acabas de hacer? Hua Yong es un tipo terrible. ¿Cómo terminaste en esa situación con ese alfa?
⎯ ¡Por supuesto que lo sé! Sé lo que hice mal, pero no pude evitarlo, pero no importa, no es su culpa. Fui yo quien insistió porque es el único alfa que me ha gustado en mi vida, y pensé que al menos debía arriesgarme. Asumiré la responsabilidad de mis propias decisiones.
⎯ ¿Cómo pudiste dejar que esto pasara solo porque estás enamorado de él, Shaoyou? Esto no es broma. Tienes que decírselo. No puedes con esto solo. ─ Negó inmediatamente.
Shaoyou lo negó con vehemencia, como si se negara a dejar que el alfa cargara con la más mínima responsabilidad. Shaoyou no quería involucrar a Hua Yong en esto porque creía que era su culpa y que Hua Yong no debía sufrir un disgusto como este por su culpa.
Pero también lo atribuyó a su propio miedo de cómo lo tomaría el alfa y miedo de que él hiciera algo contra él por ese incidente, cuando se suponía que esa noche simplemente se quedaría allí, olvidada, sin terminar en nada mucho más serio.
No haber finalizado en embarazo.
Pero allí estaba él también, tomando la decisión de conservarlo y cuidarlo por su cuenta.
Pero su amigo se negó a dejarlo hacerlo, diciendo que debería contárselo y que el alfa también debería hacerse responsable del asunto.
⎯ Esto fue obra de ambos, no solo tuya. Tienes que decírselo sin dudarlo. ─ Esa fue su última palabra esa noche.
⎯ Mmm ─ murmuró Shaoyou, en completo desacuerdo con sus palabras.
.
A partir de ese momento sus días se volvieron tensos y mucho más estresantes de lo que había imaginado, pues desde esa conversación Shaoyou había estado evitando todo tipo de conversación sobre el asunto, no quería involucrar a nadie en esto y mucho menos al responsable de que él estuviera pasando por esa situación en ese momento.
Su único pensamiento y excusa: No quiero que Hua Yong me odie si lo hago.
Shaoyou ni siquiera pensaba en sí mismo, sino en la segunda impresión que le daría al alfa: que había ido allí para exigirle que tomara la responsabilidad. Prefería guardárselo para sí y arreglárselas solo, incluso si eso significaba dejar el apartamento de GaoTu y empezar de cero solo.
Esto había provocado una ligera discusión entre los dos omegas, uno diciéndole que pensara en sí mismo y no en lo que Hua Yong pudiera decir sobre algo de lo que él también era responsable, y el otro negándose rotundamente a confrontarlo.
Gao Tu, en su sección, casi al final de su jornada laboral, se mantenía serio y concentrado. Apenas había intercambiado una palabra ese día después de su conversación. Claro que entendía a Shaoyou, pero no podía creer cómo en tan poco tiempo Shaoyou había terminado en una situación mucho peor que antes. No estaba peleando con nadie más que consigo mismo.
⎯ Has estado muy serio todo el día, ¿qué pasó? ─ preguntó el Alfa mientras se estacionaba frente a la casa de Gao Tu.
Este suspiró y luego lo miró, incapaz de dejar de pensar en la situación de su amigo, especialmente sabiendo que Wenlang era amigo del alfa que había dejado embarazado a su amigo.
⎯ Es sobre Shaoyou, me preocupa. ─ Mencionó.
⎯ Te preocupas mucho por él. Esos alfas ya no lo persiguen, así que ¿por qué sigues preocupado? Ya es adulto; sabe lo que debe y no debe hacer. ─ Dijo simplemente.
⎯ Lo sé, pero él no puede manejarlo solo, no puede cuidar a un bebé él solo ─ espetó finalmente, el alfa frunció el ceño ante la palabra "bebé" completamente confundido.
⎯ ¿De qué estás hablando? ¿Qué bebé?
Gao Tu dudó un poco, pero pensó que si Shaoyou no lo hacía, debería hacerlo él, y aunque sabía que era decisión de otra persona, era imposible para él llevar ese embarazo solo, era lógicamente imposible, esto solo lo pondría en riesgo con el tiempo.
⎯ Shaoyou está embarazado de Hua Yong, él también debe asumir la responsabilidad. Shaoyou no quiere que Hua Yong lo sepa y planea hacerlo solo. Sé que no es asunto mío, pero esto solo lo matará. Hua Yong también es responsable de esto.
El alfa quedó atónito ante lo que dijo el omega. El omega con el que Hua Yong mencionó haberse acostado casualmente la noche del evento no era un omega cualquiera, sino el amigo de su Omega. Era increíble de creer.
⎯ No le digas que te lo mencioné, Shaoyou se enojará aún más si sabe que te lo dije ─ Finalizó, para luego simplemente cambiar de tema y se despidió del alfa, quien no dijo nada después de eso, solo se despidió del Omega.
Pero en menos de una hora, Wenlang llegó a la mansión de Hua Yong. Por supuesto que se lo diría. Gao Tu simplemente le pidió que no le dijera a Shaoyou que se lo había contado, pero tampoco le mencionó que no se lo dijera a Hua Yong, así que allí estaba.
⎯ ¿Qué te trae por aquí con tanta prisa? Estoy bastante ocupado ahora mismo.
⎯ Nada en especial, solo algo que supe por casualidad hoy y pensé que mi amigo debería saber o debería decir... que un futuro padre debería saberlo ─ dijo con una sonrisa burlona.
.
.
.
Oli,
aparecí para decirles que no he dejado botado este fic y tampoco los otros (tanto) HDJAJDJ solo he estado escribiendo caps para poder avanzar un poquito más.
Finalmente el capítulo 2 después de miles de pausas que le daba y literalmente 1 mes completo en hacerlo Hdjajd, pero no se preocupen pq mañana estará el otro cap, he estado trabajando en 2 caps para este fic para darles seguido y también en el 12 de secrets and lies así que serían 3 cosas jdjajdja (pero el cap 12 será para el jueves o viernes, aún tengo que hacerle revisiones)
Y eso, bai🫰🏼😽
Y bueno veves, no leemos prontito y
¡Gracias por leer!
💗
Bạn đang đọc truyện trên: ZingTruyen.Xyz