capítulo 1
Las noches eran frías, los días soleados y sofocantes, no importaba, el Omega estaba trabajando desde el momento en que se despertaba hasta que llegaba la noche.
Hace exactamente tres años, su vida era completamente diferente a la actual. Antes, solo tenía que trabajar si su padre se lo exigía, ya que este era dueño de una de las empresas más conocidas y exitosas de la ciudad. De repente, eso cambió. Su padre empezó a administrar mal el dinero, la calidad de la producción disminuyó constantemente y los beneficiarios ya no querían saber nada del negocio.
El punto de quietud finalmente llegó y todo el imperio que una vez construyeron sus antepasados ahora no era nada, no quedaba ni rastro de él.
Solo entonces Shaoyou se dio cuenta de que su vida cambiaría a partir de ese momento. No le importó, empezó a trabajar hasta altas horas de la noche para ellos. Soportó todo tipo de comentarios inapropiados de clientes idiotas que venían a molestarlo.
Se dijo a sí mismo que era lo único que podía hacer ahora, el salario no era mucho, pero al menos podría ayudar un poco con los gastos principales.
Intentaba controlar sus feromonas lo máximo posible con parches e inhibidores. Los días que más odiaba eran sus celos, incontrolables e inevitablemente dolorosos, el dolor no cesaba hasta que finalmente descansaba. Su amigo a menudo lo ayudaba cuando olvidaba llevar sus inhibidores al trabajo. Trabajaban juntos, él también era un Omega, pero a diferencia de él, tenía un Alfa en su vida.
Shaoyou simplemente no. No porque no quisiera, el hecho era que el único alfa que realmente él quería, era más que un imposible, un sueño que no podía alcanzar.
GaoTu, su amigo, por otro lado, tuvo más suerte, pues su alfa era la mano derecha del alfa que Shaoyou deseaba en secreto. No se lo dijo, aún no. Sabía lo que probablemente diría, y por supuesto, Shaoyou conocía la clase de persona que era Hua Yong. Pero eso no le interesaba. Ni siquiera era un secreto lo despiadado que era el alfa, le encantaba ser temido, y ese era su único lema.
Shaoyou recuerda aquellos tiempos en que formaba parte del mismo círculo social, aquellos tiempos en que elegía sus prendas más llamativas y elegantes para que Hua Yong tuviera el placer de verlas. Pero era simple: Hua Yong apenas los saludaba a él y a sus padres por mera cortesía, ni siquiera lo miraba. Era un desinterés absoluto. Aun así, nunca dejó de intentarlo. Siempre elegía sus mejores atuendos, con la esperanza de cautivarlo algún día. Ese momento nunca llegó porque, en ese preciso momento, lo estaba perdiendo todo.
Fue la última vez que lo vio y probablemente ya ni siquiera sabía quién era, o tal vez el alfa ya estaba más que al tanto de que su familia se había desmoronado. No había necesidad de adivinarlo ni de suponerlo, era de conocimiento público lo que había estallado.
Era jueves por la noche y estaban cenando en familia cuando, de repente, su padre sacó a relucir temas que hacía tiempo que no mencionaba, lo cual era bastante inusual. Shaoyou y su madre solo pudieron escuchar como cada noche, algo tenue.
Su padre mencionó entonces ese evento, lo que lo hizo detenerse en seco para analizar sus palabras. ¿Intentaba redimirse? Eso fue lo que pudo comprender en medio de esas palabras un tanto incongruentes, que casi parecían con la intención de sonar convincentes hacia él.
Pero era obvio que Shaoyou no veía lo extraño que era esto.
⎯ Pero está bien si no quieres involucrarte, hijo.- Dijo su padre con voz lastimera.
Shaoyou miró a su madre y luego a su padre, como si intentara tomar una decisión que le pesaba en la cabeza. Su madre no dijo nada, solo le ofreció una sonrisa vacilante, como si intentara decirle algo. Pero eso fue todo, Shaoyou no notó lo tensa que estaba su madre tras la sugerencia de su padre de asistir al evento.
Shaoyou, con un suspiro asintió, parecía inseguro de eso.
⎯ Me lo pensaré, papá.- Logró decir.
Shengfang pareció sentirse significativamente alentado por esto y se vio asintiendo ante la respuesta que su hijo acababa de darle, pero pensó que agregar un poco más de sordidez y manipulación lamentable no estaría de más.
Y así lo hizo.
⎯ Sé que ahora tienes tu trabajo y nos ha ayudado mucho, pero sabes cuánto significaría para nosotros volver a ser como hace tres años, y tú... Mi querido hijo Omega, no deberías tener que sacrificarte trabajando tantas horas.- Dijo el hombre, mirándolo lastimero.
Shaoyou lo pensó y creyó que, en cierto modo, su padre tenía razón. Además, llevaba tres años ahorrando lo que ganaba con cada trabajo temporal, y aunque no era suficiente, tenía la intención de ahorrar lo suficiente para algún día reconstruir la empresa. Ahora, su padre parecía entusiasmado con la propuesta de asistir a ese evento.
⎯ De acuerdo, papá, iré si es la mejor opción que tenemos ahora mismo. Sabes que siempre estoy dispuesto a ayudarte con lo que creas conveniente, y si nos trae prosperidad, no veo por qué no debería ir.- Afirmó esta vez, Shaoyou.
Y era cierto, siempre estaría dispuesto a ayudar a sus padres, era su único hijo. A pesar de ser un Omega, Shaoyou nunca se limitó a trabajos que requerían Alfas. Creía que era ridículo categorizar los trabajos por rangos biológicos, simplemente los hacía sin importarle. Y aunque siempre recibía comentarios negativos de sus compañeros Alfas que decían que no era trabajo para "Omegas débiles", Shaoyou no los silenciaba con palabras, sino con acciones. Y lo mejor era cuando se asombraban al ver que no era un Omega débil y que se adaptaba a todo tipo de actividades.
Su imagen daba la impresión de que no era más que un delicado Omega que sufriría daños si se atrevía a siquiera levantar algo pesado, pero eso era todo, solo una imagen.
El viernes por la mañana, Shaoyou fue a trabajar como siempre, pero esa mañana sintió una sensación extraña. Era algo que no podía identificar, como si alguien lo estuviera siguiendo a escondidas. Nunca se había sentido así, y era realmente extraño, pero desechó esos pensamientos y se apresuró a ir a la tienda donde trabajaba.
Su día seguía con la misma rutina: cuando su amigo se encargaba de una sección, él se encargaba de la principal. Detestaba esa parte de su trabajo actual, pero se abstenía de quejarse; no le convenía hacerlo. Incluso con los alfas molestos que le hacían perder el tiempo con palabras desagradables.
⎯ Hoy estás algo distraído, ¿Que sucede? - Preguntó GaoTu cuando se aproximó hacia su lugar.
Shaoyou levantó la vista, saliendo de su trance. Ni siquiera él sabía por qué estaba tan absorto en la conversación con su padre y en asistir al evento, incluso dudando si era recomendable. Además, desde que salió de casa, se había sentido observado prácticamente todo el día. Cada vez que miraba hacia adelante, sentía esa extraña vibración, que lo distraía aún más.
⎯ Mi padre quiere que renuncie. Dice que ya tiene una solución, pero no sé cuál es. Hay tantas deudas. No puedo renunciar así como así.- Dijo finalmente, mirando a su amigo con un breve suspiro.
⎯ Tu padre está obsesionado con que renuncies, pero no entiendo su prisa, ¿sabes? No me parece bien. ¿Por qué querría que lo hicieras en estas circunstancias?.- Espetó con duda.
⎯ Le estás dando demasiadas vueltas. Mi padre solo quiere recuperar la empresa, eso es lo que más anhela, y entiendo sus razones. Haré lo que sea necesario para que sea feliz y se sienta cómodo con ello.- Aclaró, negando con la cabeza ante la negativa del otro Omega.
Gao Tu simplemente asintió, comprendiendo esa parte de su pensamiento. No le sorprendió a Shaoyou que, cada vez que le contaba sus asuntos personales y mencionaba a su padre, el Omega reaccionara con desprecio. Por lo que había oído de Shaoyou, su padre era solo un buitre al acecho de una presa hambrienta, aprovechándose de su voluntad. Solo que Shaoyou no lo veía así debido al amor que sentía por sus padres, y por supuesto Gao Tu lo entendía, pero eso no significaba que fuera correcto.
No dijo nada más.
Durante las siguientes horas de la tarde, Gao Tu se despidió de Shaoyou al terminar su turno. Su alfa ya lo esperaba en la entrada de la tienda. Shaoyou decidió trabajar unas horas extra esa tarde solo para distraerse mientras esperaba con nerviosismo la llegada de la noche, cuando tendría que asistir al evento al que su padre lo había convencido de ir. Aunque el omega le había dado su palabra a su padre de que asistiría, aún tenía dudas.
Shaoyou suspiró al verlos tan afectivos. Cómo deseaba poder experimentar eso al menos una vez en su vida, sentir lo que era ser amado por alguien de esa manera romántica, no con cualquier alfa, sino con ese alfa que veía en sus sueños y deseaba en silencio, Hua Yong. Shaoyou solo pudo reírse de sí mismo por pensar así del alfa. El Hua Yong de sus sueños no era ni un uno por ciento de lo que era en la vida real, era alguien frío y cruel.
Y aun así Shaoyou estaba cautivado por el alfa, no podía verlo de otra manera, a pesar de conocer perfectamente su historia menos que estelar.
Al terminar sus horas extras, Shaoyou finalmente se fue, despidiéndose de sus otros compañeros Omegas, con quienes también compartía horas extras. Su viaje a casa fue tranquilo, ya no se sentía tan tenso como por la mañana.
.
⎯ ¡¿Dónde demonios se ha metido?! Le dije que llegara temprano. ¿Tiene que ser un Omega tan terco? - Se quejó su padre, exasperado y harto de esperarlo en casa.
Esa misma mañana su padre le recordó que debía llegar temprano ese día y no pedir horas extras como sabía que Shaoyou hacía en el trabajo porque quería ayudarlo a prepararse y asegurar su presencia en el evento.
Pero ahora mismo solo podía estar desesperado y harto de no tener ninguna señal de su presencia en la casa como le había dicho y él accedió, porque esos hombres seguían llamándolo con amenazas de que si el omega no estaba esa noche pagaría con su vida.
Shengfang no estaba dispuesto a morir por una deuda que no podía pagar, lo único que se le ocurría era vender a su hijo a estos hombres. Shengfang estaba convencido de que si Shaoyou era un Omega, tenía que sacar algo de la desgracia de no tener un Alfa como hijo. Y así, en el momento oportuno, su plan B, que implicaba que su hijo cayera en manos de estos hombres y saldar su deuda, luego obtener dinero extra por él.
Lo que quisieran hacer con él no era ni sería de su problema, ellos y su jefe podían hacer con él lo que quisieran y a él no le haría ninguna diferencia, lo único que le importaba era que su propia vida estuviera a salvo.
⎯ ¿Por qué estás tan desesperado? No entiendo por qué mi hijo tiene que ir allí. Sigo sin estar de acuerdo con que se exponga solo a esos magnates y a gente que no conoce. Ni siquiera tiene idea de cómo puede ayudar a la empresa si va solo.- Comentó su esposa.
⎯ Escucha, cariño, no necesito que estés de acuerdo con mis decisiones. Tiene que obedecerme porque soy su padre, eso es todo. Y si lo quiero ahí, es porque me beneficia a mí y, por supuesto, a él, ya que no tiene que hacer mucho.- Sonrió con malicia, imaginando el resultado que ya preveía de su plan.
⎯ ¿De qué hablas? ¿Qué pretendes? Shengfang...- La mujer palideció al comprender lo que significaba y por supuesto que no, no iba a permitir que esa clase de personas tocaran a su hijo.
Y aún así, no dio detalles, porque Shaoyou finalmente había llegado, la puerta se abrió y este enseguida regresó a su fachada de padre lastimero que esperaba ansiosamente a su hijo.
Shaoyou trajo comida con él, anunció esto a sus padres y se disculpó por llegar tarde.
⎯ ¿Pasó algo, cariño? - Su madre se acercó, acariciando el cabello de su hijo.
Shaoyou meneó la cabeza con una leve risa ante la preocupación de su madre, asegurándole que no había pasado nada, que solo estaba trabajando horas extras como siempre lo hacía.
⎯ Estaba preocupado por ti, hijo. Pensé que te había pasado algo.- Dijo su padre.
Sin embargo, su madre sabía que no era cierto, Shengfang era un vil mentiroso al que nunca le importó su hijo, solo que no llegara a tiempo a ese ridículo evento al que lo había obligado a asistir. No quería enviar a su pequeño Omega allí, pero no podía hacer nada para evitarlo, sabiendo cómo era su esposo.
Su evidente preocupación estaba escrita en todo su rostro y no podía evitarlo.
⎯ El evento empieza a las nueve, debes darte prisa, hijo.- Informó su padre.
Shaoyou se separó de su madre y obedeció la palabra del otro.
⎯ Tomaré un baño ahora, pueden empezar a comer.- Dijo esta vez con prisa al ver la hora.
⎯ ¿No comeras primero, cariño? Debes estar cansado del trabajo.- Reiteró su madre.
Su padre no estuvo de acuerdo con la insistencia de su esposa.
⎯ Comerá después, ve a darte un baño ahora, Shaoyou.
Su madre solo podía mirarlo con preocupación. Shaoyou simplemente le dio la razón a su padre, era su culpa por llegar tan tarde a casa, y ahora tendría prisa. Sin dudarlo, fue a su habitación y se dio un baño rápido. Al salir, echó un vistazo al fondo de su armario y vio los trajes caros que aún conservaba. Ya había vendido la mayoría debido a su situación económica, pero por suerte, aún tenía tres que nunca había podido usar.
Y ahora, creyendo que era el momento adecuado para utilizar uno de estos, Shaoyou se decidió por el más elegante, no tan extravagante, pero agradable a la vista.
Shaoyou recordó una vez más aquellos momentos en los que pensó en Hua Yong mientras compraba esos conjuntos, para que él lo viera, para que lo viera al menos por una vez.
¿Estaría él en ese evento? Eso fue lo que Shaoyou no pudo evitar pensar, presentía que sí, nunca se perdía este tipo de eventos.
Luego de mirarse al espejo con un peinado que solía usar cuando iba a esos eventos con sus padres, cuando se decidió y se convenció de que lucía bien para la ocasión, con un suspiro al mirar su propia imagen completa, salió de la habitación, su padre sonrió de gran manera al verlo salir con esa postura y la apariencia que adquirió después de esto.
No dijo nada más que recordarle que se veía bastante bien. Shaoyou estaba a punto de preguntarle a su padre cómo llegaría, pero como si pudiera leerle la mente, descartó rápidamente la pregunta.
⎯ Alguien te está esperando ahí fuera, te llevará al evento.- Anunció rápidamente.
Shaoyou estaba intrigado y algo confundido tras esto. ¿Cómo era esto posible?
⎯ ¿Usaste dinero para contratar un chofer? Papá, sabes lo que pienso de estas apariencias, no deberías.- Shaoyou lo miró desconcertado.
Este se rió y desestimó la queja de su hijo, explicando que esto lo había hecho gratis y que se trataba de un amigo que se había ofrecido a voluntad propia a llevarlo para su comodidad. Tras su explicación, Shaoyou comprendió sin más preguntas y, tras despedirse de sus padres, subió al lujoso auto.
Tenía las manos sudorosas y frías, estaba completamente nervioso, pero ya no podía retractarse de su decisión, pues ya estaba en camino. Lo que parecieron horas dentro del auto finalmente terminó cuando este se detuvo, anunciando su llegada. El conductor le abrió la puerta, y Shaoyou no pudo evitar agradecerle, bajando mientras su mirada recorría el lugar.
Habían pasado exactamente 3 años desde que Shaoyou había estado en un lugar como ese, tanto tiempo que parecía demasiado, sentía que no encajaba entre todo ese lujo que hacía tiempo que no tenía consigo, mientras entraba lentamente, reconoció algunas figuras, otras que no, pero también pudo notar como lo observaban con curiosidad.
Como si se preguntaran qué hacía allí, siendo el hijo de Shengfang, porque estaba claro, todos conocían a Shengfang y su familia.
Shaoyou intentó ocultar su evidente nerviosismo y las miradas reveladoras, mientras continuaba su camino hacia el interior. Echaba de menos ser quien entraba a lugares como este con total confianza y aplomo, pero sabía perfectamente que no podía volver a ser el mismo Omega, no cuando todos conocían su historia familiar.
El evento continuó como de costumbre. Shaoyou se sentó a un lado, escuchando atentamente los discursos y conversaciones de cada una de estas prestigiosas figuras. De repente, Shaoyou se sintió observado de nuevo, como si una mirada no lo abandonara. Miró a su alrededor, intentando descifrarlo de alguna manera, pero no pudo. Entonces pensó que aún se sentía nervioso y fuera de lugar allí.
Sus pensamientos se dispersaron al recordar que durante todo el evento, nunca vio a Hua Yong, y de hecho, había esperado volver a verlo después de mucho tiempo, pero a veces la suerte no siempre estaba de su lado, por lo que se dio por vencido una vez más en encontrarlo en ese lugar.
Media hora después, todos empezaron a hablar entre sí. Shaoyou lo intentó varias veces, pero muchos evitaron incluso saludarlo. Esto lo hizo sentir fatal, y preguntándose qué sentido tenía su presencia allí, según su padre. Si prácticamente nadie quería acercarse a él, Shaoyou suspiró ante la realidad de su situación, listo para irse. De repente, alguien con aspecto de magnate se le acercó con interés.
Esto pareció animarlo y, con una sonrisa, lo saludó cortésmente. El alfa parecía interesado en entablar conversación, pero Shaoyou pronto se dio cuenta de que no se trataba de negocios. Quería hablar de algo completamente distinto, algo que a Shaoyou no le interesaba, con ningún alfa que no fuera Hua Yong. Incómodo con esto y las insinuaciones del alfa, se disculpó diciendo que tenía que irse y se levantó. El alfa se negó, reacio a aceptar su rechazo, y volvió a proponer tratos que cualquier omega habría encontrado atractivos y aceptado al instante. Pero Shaoyou no era ese tipo de omega; siempre buscaba las cosas con trabajo duro y justicia.
Shaoyou dejó al Alfa con sus palabras y se alejó. La multitud a su alrededor ya bailaba y hacía otras cosas que contribuían a su intento de escape. De repente, solo sintió la misma sensación de ser perseguido. Miró hacia atrás y vio hombres con máscaras y gorras que les cubrían el rostro. Esto le causó una extraña sensación, así que aceleró el paso entre la multitud.
Lo seguían sin descanso, y cuanto más corría, más rápido corrían ellos. Solo entonces se dio cuenta de que lo seguían y no era solo su imaginación. Irse ya no era una opción, la multitud lo bloqueaba por completo. Shaoyou se aventuró a la zona más abierta, pero esto solo lo condujo a habitaciones cerradas sin posibilidad de esconderse.
Luego de intentar abrir las cerraduras de varias habitaciones y ninguna abría, no le quedó de otra, entró a una sala VIP donde vio a un hombre descansando allí, al parecer bebiendo, no tuvo tiempo de averiguar quién era porque estos hombres lo siguieron hasta allí.
Cuando logró esconderse, escuchó sus murmullos desde afuera.
"Ese maldito Omega, su padre nos aseguró que sería fácil de atrapar"
"Si no lo encontramos, el jefe nos matará".
"Si ese Omega no aparece, su padre tendrá que lidiar con nosotros y el jefe ya pagó por él".
Shaoyou lo entendió todo, su padre pretendía venderlo para su propio beneficio y todo esto no fue más que una trampa tendida por él.
No lo podía creer, su padre era capaz de esa atrocidad sin remordimientos, sólo por una suma de dinero.
Shaoyou solo quería llorar por esto, pero las lágrimas no salían, no podían, todo lo que hizo, todo lo que hizo por él, por ellos...
Shaoyou negó, su madre jamás le haría eso. Su madre siempre lo había protegido y cuidado. Esa mañana lo convenció de no ir, pero él la ignoró. Debería haberla escuchado. Si tan solo hubiera...
Su respiración agitada, provocada por la carrera y el pánico, se calmó un poco, y luego no oyó nada más, esos hombres se habían ido. Shaoyou suspiró aliviado y, listo para irse por fin, oyó entrar a alguien. Sorprendido, supuso que era el hombre que había estado allí cuando entró. Decidió disculparse por invadir su espacio y salió de donde se había escondido, pero justo cuando estaba a punto de hablar, el hombre simplemente lo miró con frialdad. Solo entonces Shaoyou se dio cuenta de quién era el hombre en la habitación.
No era otro que Hua Yong, ese Alfa que vivía en sus sueños y pensamientos.
⎯ Lo siento, yo... ellos...- Las palabras no le salían de la garganta, era como si algo las bloqueara. Shaoyou nunca había recibido esa mirada del hombre que le gustaba, no estaba en sus planes estar en esta situación incómoda.
⎯ ¿Qué haces aquí?.- Preguntó Hua Yong mientras se acercaba lentamente al Omega.
Shaoyou dio un paso atrás mientras el alfa avanzaba hacia él, tragando nerviosamente.
⎯ No era mi intención, había hombres siguiéndome y... -Iba a explicar, pero de repente se sintió mareado.
Una inesperada ola de feromonas se dispersó en el aire, su cuerpo se sentía caliente y tembloroso, estaba acabado, su calor lo había invadido, su celo lo había traicionado en ese preciso momento inevitablemente, aún más asustado que antes retrocedió rápidamente, solo para quedarse sin opción, su cuerpo ya se había detenido por una pared detrás de él, el alfa lo alcanzó, oliendo su aroma, como si se perdiera en él.
⎯ Un Omega en celo, ¿eh? ¿Pretendes seducirme y luego obtener privilegios? No eres el primero en intentarlo.
Shaoyou entró en pánico al escuchar sus palabras.
⎯ Claro que no, yo... yo jamás haría algo así.- Lo negó rápidamente, con la voz temblorosa.
Fue inútil intentar explicarle esto al Alfa que tenía delante, pues en ese preciso instante, Hua Yong le puso bruscamente la mano en el cuello, cortándole el aire. Shaoyou, desesperado, colocó la suya encima de la contraria, con lágrimas inevitables en los ojos mientras suplicaba clemencia.
⎯ Eres tan bueno fingiendo inocencia que lo creería si fuera tonto, pero ahora mismo tu olor solo delata cuánto deseas que te profane. - Su rostro rozó su mejilla, absorbiendo aún más el embriagador aroma de las feromonas y el calor del Omega.
Su cuerpo no respondía, solo podía someterse al aroma del alfa, que despertó rápidamente con su calor. Shaoyou respiraba con dificultad, lleno de miedo. Nunca imaginó que terminaría así con el hombre que amaba, y ahora, no había escapatoria. El alfa no iba a soltarlo. Lo supo cuando empezó a acariciarlo con la otra mano, mientras la primera seguía presionando su cuello, completamente acorralado.
Y aunque Hua Yong siempre había sido casi inmune a la seducción de los Omegas que intentaban seducirlo, le era imposible sentir lo mismo por el que tenía delante. No sabía por qué su Alfa parecía querer poseerlo y no dejarlo ir. No lo rechazaba, lo quería para sí mismo. Pero era simplemente eso, su Alfa tomándo posesión, dejando a Hua Yong sin ninguna razón. En ese momento, fue su Alfa quien reclamaba al Omega intruso que lo había embriagado con su intenso aroma a necesidad.
Shaoyou evitó el contacto visual, su rostro fue tomado vilmente por Hua Yong, quien lo miró desafiante y con un solo objetivo en su mente perdida lo empujó hacia un lado de aquella cama, tras el brusco movimiento el Omega cayó sobre el colchón, su cuerpo fue aprisionado por el del Alfa, intentó liberarse de un forcejeo inútil, pero no podía comparar la fuerza de un alfa que estaba perdido en su celo, con la suya propia.
Sus manos se vieron aprisionadas con fuerza sobre su cabeza, y la lucidez casi desapareció de su cuerpo cuando el calor comenzó a envolverlo por completo. Su cuerpo, ahora más caliente, lo hacía parecer dócil bajo el cuerpo del otro que lo cubría. Estaba completamente abrumado por las feromonas del alfa. Shaoyou supo entonces que no podía hacer nada.
⎯ Hueles tan malditamente bien, puedes estar feliz, tu plan de seducción funcionó conmigo. Quiero poseerte ahora mismo. Me dejarás, ¿verdad? Eso es lo que quieres.
⎯ No, yo... esto no es...
Y a pesar de sus intentos, no pudo resistirse. El cuerpo del Omega cedió al toque del Alfa. Shaoyou no podía negar que su cuerpo deseaba a Hua Yong, quien también era el Alfa que anhelaba, lo cual lo debilitaba enormemente. Esto también se debía al intenso aroma a orquídea que nublaba sus pensamientos y su lucidez. El cuerpo de Shaoyou estaba completamente dispuesto, su Omega estaba completamente dispuesto a rendirse ante aquel alfa
⎯ ¿Lo niegas estando prácticamente tan mojado? Si no lo quisieras, no estarías tan mojado con un simple toque.- Hua Yong rió entre dientes, mientras su mano se deslizaba hacia la humedad.
Una sonrisa maliciosa se extendió por sus labios al sentir que la humedad persistía mucho más tiempo cuando su mano tocaba esa zona erógena del Omega.
Shaoyou dejó escapar un gemido inevitable ante la acción. Hua Yong, ansiando aún más esa voz, completamente destrozada por él, comenzó a forcejear con la cremallera de sus pantalones hasta que prácticamente la bajó del todo. El Omega se aferró a las sábanas debajo de él, pero eso no lo detuvo en absoluto. Dejó que el alfa continuara. Shaoyou sabía que si hubiera sido cualquier otro alfa, habría hecho todo lo posible por escapar, pero este era Hua Yong, y ni en sus sueños más locos se había imaginado estar en esta situación con él. Así que, con ese pensamiento en mente, dejó que su calor nublara por completo su juicio y decidió dejarlo hacer lo que quisiera.
Y con eso, Shaoyou se arriesgó a alcanzar el traje del alfa, aferrándose a su costoso atuendo como si le fuera la vida en ello cuando Hua Yong comenzó a desvestirlo, con los ojos ardiendo de deseo, sus labios recorriendo su cuello y pecho, bajando lentamente hacia su abdomen. Sus manos sujetaron sus piernas, separándolas en el proceso. Su mirada se detuvo en ellas, y Shaoyou sintió la intensa mirada de Hua Yong sobre su cuerpo ahora semidesnudo, con la camisa desabrochada, dejándolo completamente expuesto. Intentó cerrar las piernas, avergonzado, pero Hua Yong las separó de nuevo con rapidez y firmeza.
Shaoyou podía sentir el aliento caliente y pesado de Hua Yong en la cara interna del muslo. De repente, Hua Yong lo volteó, con la cara pegada al colchón por el movimiento brusco. El omega sintió una descarga eléctrica recorriéndole el cuerpo como si disfrutara de la forma en que el alfa lo manipulaba a voluntad, tanto que, casi instintivamente, arqueó la parte inferior de su cuerpo en señal de necesidad, ofreciendo esa tentadora vista al alfa que estaba detrás de él.
Hua Yong se deleitó y mientras su última prenda caía al suelo, regresó a ese cuerpo disponible y accesible sólo para él.
⎯ Qué húmedo estás para mí, ¿no me lo dirás directamente? ¿Mmm? - Lo tentó el Alfa.
Shaoyou solo podía anhelar en silencio, con esa humedad producida por su calor y provocada por el alfa que estaba a punto de encargarse de su calor, era diferente precisamente por eso, no sentía el mismo dolor porque sabía lo que venía en ese preciso momento y verdaderamente el Omega no estaba seguro si podría soportarlo o si estaba listo para un alfa.
Y así fue, sin vuelta atrás y sin opción, el alfa no se molestó en juegos previos, sus dedos no fueron ni serían los que lo profanaran primero, sino el propio Hua Yong, fue directo, Shaoyou gritó inmensamente ante la sensación de ardor, era brutal, era su primera vez y ni todo el lubricante natural que emanaba de él mismo evitó que le doliera, sus manos se convirtieron en puños aferrándose a las sábanas con fuerza, tanto que sus nudillos palidecieron por la presión.
El alfa se dio cuenta enseguida, estaba al borde del pánico, porque el omega debajo de él no parecía sentir lo mismo que él en su interior. Entonces se dio cuenta de que el hecho de que su entrada le apretara el miembro de esa manera no era casualidad, el omega debajo de él era virgen. Casi de inmediato, quiso parar todo. Hua Yong, o mejor dicho, su alfa interior, no tenía ni idea de cómo tratar con un omega virgen, no era a lo que estaba acostumbrado, y no quería tener que hacerlo justo ahora.
Shaoyou pareció notar que el Alfa quería detener toda actividad y dejarlo ir al enterarse de esto, pero el Omega no lo permitió. Ya estaban allí, habían llegado tan lejos, él quería llegar hasta el final. Su calor le impedía pensar con claridad, y lo único que deseaba en ese momento era a ese Alfa dentro de él. Quería que Hua Yong fuera el primer y único Alfa en tocarlo y verlo de una manera tan íntima, aunque solo fuera una vez.
⎯ Por favor no te detengas ahora, lo soportaré.- Suplicó el Omega.
⎯ No voy a tratar con un Omega virgen, no voy a tratarte con delicadeza si eso es lo que buscas, olvídalo.- Soltó directo y con voz firme.
⎯ Entonces no, alfa, por favor, puedes hacerlo a tu propio ritmo, solo... solo no te eches atrás ahora.- Afirmó el Omega, desesperado, ardiendo con el calor de su cuerpo.
El alfa pareció convencido por sus palabras, pues segundos después lo empujó hacia abajo. El omega se arrodilló de nuevo, con más lubricante goteando sobre las sábanas, dejándolas viscosamente cubiertas. Pronto, sintió que Hua Yong lo penetraba de nuevo. No hubo delicadeza, le dijo. Shaoyou tampoco esperaba que fuera suave, y aunque la sensación de ardor seguía ahí, ahogó cualquier queja mordiéndose el labio inferior con tanta fuerza como si estuviera a punto de romperlo.
Entonces, solo el sonido de pieles chocando en un frenesí y los gruñidos del alfa llenaron la habitación, sus feromonas mezclándose en el aire. Shaoyou gimió con fuerza cuando una embestida precisa encontró su punto dulce, casi obligándolo a rendirse por completo a la cama, pero se aferró una vez más. Lo que sentía ahora ya no era dolor. Su cuerpo tardó un momento en adaptarse a la intrusión, pero unas cuantas embestidas fueron suficientes. Ahora podía sentir placer, estaba completamente absorto en él. Sus gemidos eran ahora de placer, al igual que las lágrimas que brotaron casi de inmediato cuando ya no pudo contenerse, su cuerpo temblando con espasmos.
Su voz se quebró, suplicando más. El Omega, buscando por su cuenta esta vez, se topó con las fuertes embestidas de Hua Yong. Solo le tomó unos minutos más a Hua Yong levantarlo y apretarlo contra su pecho, con su espalda sudorosa presionada contra el pecho del alfa. La mano libre del alfa se apoderó de su cuello y la otra de sus caderas, creando profundidad y precisión. Shaoyou podía sentirlo, podía sentir lo profundo que Hua Yong estaba dentro de él, y eso lo hacía desearlo todo y más.
⎯ Estás tan desesperado por mi nudo, puedo sentir cuánto lo deseas.- Murmuró Hua Yong en su oído.
El cuerpo del Omega se estremeció al oír la voz, no pudo discutir, ni siquiera responder. Shaoyou solo pudo gemir y jadear ante la estimulación recibida, su cuerpo aceptó con gusto todo lo que el alfa le daba.
⎯ Dilo, di que lo quieres.- Exigió con embestidas precisas y directas.
Shaoyou dudó, sus palabras salieron entrecortadas cuando las pronunció, pero lo intentó de todos modos.
⎯ S-sí, sí, lo quiero, Alfa, por favor. - Su voz era un balbuceo.
Hua Yong, excitado por la lujuria y satisfecho de escuchar lo que deseaba, tiró bruscamente del cuerpo de Shaoyou sobre la cama. Sus manos lo sujetaron rápidamente por las caderas para asegurar embestidas firmes y vigorosas. Shaoyou gimió con fuerza ante la estimulación, sintiendo su interior completamente lleno por el alfa que embestía con precisión en su interior. Shaoyou se sentía fuera de control, con los pensamientos nublados, completamente oscurecidos por la necesidad, por el calor.
⎯ ¡H-hua Yong! - Gimió finalmente cuando sintió que su orgasmo invadía su cuerpo.
Tras correrse, se sintió débil, su calor había disminuido ligeramente, pero no había recuperado la lucidez. Solo podía pensar en el nudo del alfa sin haberlo obtenido aún. Pero ese pensamiento no duró mucho, porque justo después, el alfa se corrió dentro de él, pero su nudo apenas creció. Shaoyou sintió que se estiraba a medida que el nudo crecía en su interior. Lo anhelaba y no se lo ocultó a Hua Yong cuando comenzó a buscarlo por su cuenta, inclinándose aún más.
Solo bastaron unos minutos para que el nudo terminara por hincharse por completo y empezar a vaciarse en exceso. Shaoyou podía sentir la cantidad exagerada vaciándose en su útero; sí, podía sentir cómo formaba una ligera curva en su vientre, completamente lleno por el alfa del que estaba completamente enamorado. Todavía le parecía increíble cómo una noche que se suponía sería la peor, acabaría en una habitación con él entregándose al alfa más temido por muchos, y a quien el Omega amaba.
Shaoyou lo sabía perfectamente y por eso, aunque estaba mal, lo quiso, dejó que sus deseos lo dominaran completamente y se entregó a Hua Yong, alguien que lo odiaría cuando todo terminara, la noche terminara y su lucidez regresara.
.
.
.
Jeje, ola, adivinen qn actualizó.
Vengo a dejarles el primer
capítulo recién pq ajá, he intentado
perfeccionarlo pa q no se vea decepcionante
HDKSJDKAKD
Y bueno veves, más les vale que les
haya gustado, no espero,
es una afirmación oc🥀🥀
es q Wattpad no me deja escribir
toda la cochinada que quiero escribir y
tengo que evitar usar esas palabras,
sino la más sin censura sería yo hdkajfn😭🫰🏼
Losamo, nos leemos prontito
Y
¡Gracias por leer!
💗
Bạn đang đọc truyện trên: ZingTruyen.Xyz