ZingTruyen.Xyz

𝖳𝖧𝖨𝖲 𝖮𝖬𝖤𝖦𝖠

capítulo 3

Jasstinibi

Hua Yong no respondió a las palabras burlonas de Wenlang, solo hizo una pregunta directa.

⎯ ¿Que quieres decir con eso?

⎯El Omega con el que te acostaste esa noche está embarazado de tu hijo. Debes responsabilizarte de él, te guste o no, Hua Yong.

El Alfa solo pudo reaccionar de una manera gélida, no hubo asombro ni mucho menos se vio pidiendo detalles.

⎯ Sabía que pasaría. ¿Crees que no sé que lo planeó todo para manipularme con un hijo? Bien, da igual. Enviaré hombres para que me lo traigan aquí. Me haré responsable de ese hijo de todos modos, entere quien se entere. ─ Respondió.

⎯ Pensé que lucharías un poco más antes y que ibas negarte rotundamente, pero lo tomaste bien muy rápido. Qué responsable, Sr. Hua. Tus instintos paternales ya están aflorando ─ bromeó.

Hua Yong simplemente le dirigió una mirada desdeñosa ante el tono sarcástico utilizado, pero lo ignoró.

⎯ Hablarán si me niego. Ese Omega hará todo lo posible por lograr su objetivo conmigo, y ya lo ha hecho. Si me niego, estaré en la mira de la prensa por negarme a asumir la responsabilidad de un hijo bastardo ─ Bramó con desdén.

⎯ Ese Omega ni siquiera te lo quiso decir, te lo digo ahora porque Gao Tu es su amigo y me lo dijo.

⎯ Es su plan, hacerme creer que no quiere nada de mí mientras te lo dice con naturalidad. Es muy astuto ─ dijo con una risa amarga.

Wenlang negó con la cabeza, pero con la misma sonrisa altiva que había mostrado al hablar con Hua Yong. No dijo nada más, simplemente se levantó de su asiento y le dio una palmadita en el hombro a Hua Yong a modo de despedida. Hua Yong lo fulminó con la mirada, pero permaneció en silencio hasta que finalmente desapareció de la vista.

Su siguiente paso fue llamar a su gente para que se encargaran del asunto del Omega, para traerlo ante él, para poder finalmente enfrentarlo y verlo fingir dignidad frente a él, como seguramente ya imaginaba una vez lo tuviera frente a él.

.

A excepción de él y Gao Tu, nadie más sabía de esto. Shaoyou no pensaba decir nada; quizá lo haría más tarde, conforme avanzaran las cosas. Había pasado otra semana, y seguía sin tener intención de hacerse un chequeo, y en el fondo, se negaba sin saber la razón exacta. Tampoco sabía cuánto tiempo tenía con lo que respectaba a su embarazo, pero podía deducirlo por si solo sin necesidad de averiguarlo.

Para entonces, la incomodidad había disminuido un poco; ahora podía trabajar más tiempo sin tener que soportar el dolor, y el omega estaba sumamente agradecido por ello. Durante esos días, él y Gao Tu apenas habían hablado. No es que siguieran peleados ni nada por el estilo, sus conversaciones simplemente se habían centrado en el bebé y el otro progenitor antes, así que desistió.

Se estaba convirtiendo en un problema y Shaoyou lo consideraba una carga ahora.

Shaoyou acababa de terminar su hora y tenía al menos media hora de descanso, así que decidió ir a comer algo. Ahora tenía que ir solo porque no sabía qué olor le revolvería el estómago o no, si dejaba que Gao Tu se la trajera como comúnmente lo hacia cada vez que tomaba las horas extras.

Mientras Shaoyou avanzaba, sintió esa familiar sensación de ser seguido, igual que la primera vez semanas atrás. Su mirada se desplazó a su alrededor mientras avanzaba, y el miedo lo invadió de nuevo. Era extraño, sin embargo, había pasado bastante tiempo desde que eso sucedió, y temía que volviera a ocurrir.

Ahora se arrepintió de haber salido solo en ese instante.

Aceleró el paso y centró su mirada en la parte trasera para asegurarse de que era solo su imaginación, pero a su vez tropezó con alguien porque no estaba mirando hacia adelante.

⎯ Oh, lo siento mucho, no era mi intención...─ se disculpó rápidamente.

El hombre frente a él no dijo nada. Iba bien vestido y parecía importante. Hizo un gesto, mirando al frente. Shaoyou ni siquiera tuvo tiempo de girarse para ver qué sucedía cuando quien había recibido la orden silenciosa le tapó la boca con la mano, impidiéndole hablar o emitir cualquier sonido para pedir ayuda. Luchó sin éxito y solo entonces se rindió. No tuvo tiempo de pensar en lo que estaba sucediendo; solo sabía que era todo. Aquellos hombres de los que había huido lo habían alcanzado, y era solo cuestión de tiempo antes de que lograran lo que su padre quería: que esos alfas lo tuvieran en sus manos.

No sabe cómo, solo sabe que su consciencia se desvanecía por el olor químico en su nariz, no era muy fuerte, solo lo suficiente como para hacerle perder el conocimiento. Shaoyou cerró los ojos ante lo inevitable y luego no supo nada más de su próximo destino.

.

⎯ ¿Por qué no lo trajiste de manera normal? Te pedí que lo trajeras tú mismo, no que convirtieran esto en un secuestro ─ Habló el alfa, mientras uno de estos aparecía junto al omega inconsciente.

Los hombres asintieron y se disculparon con temerosidad.

⎯ Le pedimos disculpas, jefe. No era nuestra intención, pero no había otra opción. Si hubiéramos llegado a un acuerdo, no habríamos podido traerlo con éxito ─ dijo uno de ellos.

⎯ Llévenlo a una habitación, esperaré a que se despierte ─ ordenó Hua Yong.

El hombre que lo trajo obedeció su petición y lo condujo a la habitación que le había indicado su jefe. Hua Yong lo observó mientras se iba y esta vez miró a su asistente.

⎯ Avísame cuando despierte, tengo algo que hacer ahora mismo. Quería asegurarme de que llegara al mediodía. Seguro que se despierta en una hora o menos.

⎯ Así será, jefe ─ Aseguró el hombre.

Hua Yong no dijo nada más; esa palabra le bastó. Salió de la mansión y se dirigió a la empresa. Tenía una reunión en menos de media hora, pero estaba allí esperando al Omega. Nunca imaginó que sus subordinados lo traerían a él como si fuera un secuestro, pero no dijo nada más después. Era eso o nada, y Hua Yong no quería darle vueltas al asunto.

Hua Yong no tenía tiempo para formalidades y, al parecer, estos hombres tampoco.

El hombre que mostró un temperamento volátil en una importante reunión corporativa, negándose a ceder un ápice de su espacio personal, pronto tendría que dar explicaciones a los medios antes de que comenzaran las especulaciones. Podía tolerar los falsos rumores que habían circulado sobre él durante años y jamás los negaría.

Después de todo, esto nunca arruinaría su legado, salvo por un Omega. Hua Yong sabía perfectamente que todo pasaba desapercibido, salvo por rechazar una obligación como esta, rechazar la responsabilidad que conlleva el embarazo de un Omega, y precisamente por eso no pudo evitar pensar que este Omega buscaba eso de él y lo consiguió.

Demasiado astuto.

Ya estaba allí, pero eso sería todo. Le daría todo lo que necesitaba materialmente solo para silenciar al Omega que había invadido su espacio y su vida. Lo tuvo perfectamente claro: un Omega que lo había perdido todo hacía años, junto con sus padres, solo buscaba estatus, y encontrar a un Alfa de una forma tan sórdida, y el hecho de que este Omega apareciera en su habitación en un estado tan vulnerable, era la excusa perfecta para seducir a Alfas poderosos y lograr lo inevitable.

Para producir descendencia de eso y usar ese poder para ganar privilegios.

Ya le había pasado antes, de hecho, pero Hua Yong nunca fue un Alfa que se dejara engañar fácilmente, su autocontrol era mayor porque mayormente le desagradaba el olor de esos Omegas y terminaba echándolos a zancadas de su habitación.

Pero este Omega...

Este Omega nubló por completo sus pensamientos y su conciencia en cuanto percibió ese aroma a azahar; no podía explicarlo, ni lo detuvo cuando se estaba negando a someterse. En el fondo, suplicaba que el Omega le suplicara que lo tomara a toda costa, y saber que efectivamente lo deseaba solo avivaba aún más su deseo de poseerlo. Saber que este Omega no había estado con otros Alfas fue su completa perdición.

No lo dijo, pero admitió que saber que era el primero en tomar ese Omega le hizo sentir algo que no podía describir.

O que no quería admitirlo por su egoísmo.

La reunión estaba casi terminada, el alfa dio sus últimas palabras y cuando el personal finalmente salió de la sala recibió la esperada llamada de su asistente.

⎯ El Omega ha despertado, jefe, venga ahora─ Informó.

⎯ Estaré allí en breve ─ Fueron sus palabras.

Simples, directas y concisas.

Hua Yong no dudó en responder; tan rápido como llegó, salió de la empresa. Eran las siete. El Omega llevaba mucho tiempo inconsciente, lo cual era extraño, pero no le dio mucha importancia. Pasaron veinticinco minutos antes de que entrara en la mansión a paso rápido.

Gritos y sollozos se oían en la habitación, el Omega pedía por su libertad y entre otras cosas lleno de pánico.

.

Cuando Shaoyou despertó, era casi de noche. No estaba donde esperaba estar si lo hubieran secuestrado; estaba en una habitación lujosa, en una cama grande con sábanas suaves. Shaoyou no entendía; solo sabía que tenía que irse, huir lo más rápido posible.

Le dolía la cabeza y casi sentía que su cuerpo se ponía rígido. Estaba en la calle, y su siguiente parada solo fue una habitación lujosa donde estaba solo. No estaba atado, y no había señales de que alguien lo hubiera tocado para lastimarlo, lo que lo tranquilizó un poco.

Pero no del todo.

Cuando intentó abrir la puerta de esa habitación, estaba cerrada con llave. Luchó, pero fue imposible. El pánico se apoderó de él de nuevo y empezó a gritar con todas sus fuerzas que lo dejaran salir. Los gritos se oyeron cuando la puerta se abrió, pero frente a él había hombres vestidos de negro.

Shaoyou retrocedió, intimidado y temiendo lo peor, pero entonces entró el mismo hombre con el que se había topado. Shaoyou creyó que era el alfa quien lo había secuestrado, así que se acercó a él, rogándole que lo dejara ir.

⎯ Por favor, déjame ir─suplicó el Omega como un disco rayado.

El alfa frente a él ni siquiera se inmutó; simplemente sacó su teléfono y llamó a alguien, avisando que estaba despierto. Shaoyou abrió mucho los ojos al oír la llamada, dándose cuenta de que el hombre frente a él no era quien lo buscaba; era otra persona, el jefe de este.

Él solo era un subordinado más.

Se alejó rápidamente pero no dejó de gritar y suplicar, después de lo que pareció una eternidad a los hombres que lo custodiaban para evitar que saliera de la habitación y tuvieron que soportar sus gritos hasta que apareció su jefe.

Shaoyou permaneció en silencio cuando el hombre que apareció ante él no era otro que Hua Yong, completamente desconcertado, pero asustado una vez más.

¿Acaso el hombre que lo había llevado allí a la fuerza era el mismo Hua Yong? Shaoyou no lo entendía.

Esto sólo lo alertó, haciéndole pensar que el hombre quería vengarse por haberlo "seducido" la noche del incidente y haberlo obligado a acostarse con él.

⎯ H-Hua Yong... ─ Salió de sus labios con un temblor en su voz.

⎯ Nos volvemos a encontrar después de mucho tiempo.

Los hombres finalmente abandonan la habitación, lo que les dió privacidad.

Shaoyou negó sus pensamientos, y al oír su voz, se le erizó la piel. Puede que estuviera enamorado de ese alfa, pero también sentía miedo, y tenerlo así, frente a él con esa mirada calculadora, solo podía asustarlo vehemente.

⎯ Yo... lo siento, sé que lo que hice estuvo mal e imperdonable, pero... juro que no fue mi intención hacerlo, mi intención no era hacerte pasar por eso.

Sus palabras salieron disparadas, sin estar seguro de exactamente cómo o qué decirle al alfa que se acercaba lentamente a él.

⎯ ¿Esperas que crea que no lo hiciste a propósito, siendo un Sheng? Sé cómo es tu padre y puedo dar fe de cómo es su hijo ─ graznó el alfa frente a él.

Shaoyou tembló tras oir sus palabras.

⎯ N-no, no, Hua Yong, te juro que no es así, por favor créeme, no busco nada de ti, nunca hice esto con ningún propósito.

El alfa se rió al oírlo, con poca credibilidad en sus palabras.

Todo lo que el Omega dijo fueron solo palabras vacías para él, alguien que nunca mostraría compasión hacia alguien que se aprovechó de su vulnerabilidad en ese momento.

⎯ ¿No? ¿Cómo explicas ese embarazo? Sé que estás esperando a mi hijo. Deja de fingir que no es eso lo que querías de mí.

Shaoyou guardó silencio al oír esto; no sabía cómo se había enterado el Alfa de su embarazo. Quiso defenderse, decir que nunca tuvo la intención de hacer lo que creía querer, pero sabía que Hua Yong no le creería ni una palabra.

Y lo más probable ahora, es que lo había traído allí para deshacerse de él y borrar toda evidencia de lo que había sucedido.

Ese bebé y por supuesto, a él.

El alfa era conocido por deshacerse de sus peones a sangre fría.

Por lo tanto, no pudo evitar suplicar una vez más de alguna manera su libertad.

⎯ Yo... no diré nada de esto, te lo juro, no quiero nada de ti, me iré de aquí, lejos, a cualquier lugar, pero por favor, déjame ir. ─ suplicó desesperado.

Hua Yong lo juzgó con su mirada y se rió nuevamente por las tonterías que decía el Omega.

⎯ Qué Omega tan dramático ─ murmuró─. Deja de suplicar y de decir tonterías. ¿Crees que te haré daño o que me libraré de ti? ¿Por quién me tomas?

Lo dijo con evidente ironía, y Shaoyou parpadeó confundido. ¿Hua Yong no pretendía hacerle daño, como él creía todo este tiempo?

No lo comprendía en lo absoluto.

⎯ Entonces... ¿por qué me secuestraron y me trajeron aquí si no pretendías deshacerte de mi? ¿Qué hago aquí? ─ preguntó en voz baja.

Hua Yong guardó silencio por unos instantes. Solo para mirarlo como si lo escaneara.

Luego solo continuó.

⎯ Me haré responsable de ese hijo, y tú te quedarás aquí, eso es todo. Lo hicieron así porque no querían perder el tiempo con chismes ─, dijo con desdén. ─ Si eso garantiza tu silencio, eso es lo que te daré. Ahora puedes ser feliz. Una vez más, tu plan ha funcionado a la perfección. Disfruta del privilegio que este hijo te dará de ahora en adelante─ . Finalizó.

⎯ No es lo que quiero, no lo acepto ─ se negó rotundamente.

⎯ ¿Estás siendo arrogante ahora? ¿Qué poder tienen tus palabras, las palabras de un Omega como tú? ─ lo desafió el Alfa. Shaoyou guardó silencio al oír esto─ . ¿Verdad? Ninguna. Deja de ponerme a prueba y obedece. No quiero lidiar con gente que diga que crío hijos bastardos mientras ostento poder en el mercado. ─ Sus palabras salieron con dureza, harto de oírlo.

El Omega no tenía otra opción ni palabras para continuar; solo podía obedecer al alfa.

⎯ Si, lo entiendo ─ Asintió en voz baja.

⎯ Perfecto, que bueno que por fin lo entiendes, ahora deja de lloriquear delante de mí, le diré al personal que te traiga lo que necesitas y deja de mirarme con esa cara de lástima ─ juzgó.

Luego, sin volver a mirarlo, se dio la vuelta y cerró la puerta tras él.

Shaoyou se quedó allí, mirando fijamente la puerta por la que había salido el hombre que amaba, tras pronunciar miles de palabras crueles y devastadoras. No le hacía feliz que esto le estuviera sucediendo; no le interesaba el lujo que viviría allí, ni esperaba que el alfa asumiera la responsabilidad.

Pero una vez más, allí estaba él, observando cómo el alfa le decía duras palabras mientras le aseguraba que le daría un techo sobre su cabeza por el bien del hijo que estaba esperando.

Shaoyou no esperaba esto, no donde el alfa que tanto anhelaba solo se vería obligado a tenerlo a su lado por sus obligaciones y no porque alguna vez lo mirara como lo hacía en sus sueños.

Y de alguna manera Shaoyou sintió como si hubiera perdido una vez más en su vida.

En las horas siguientes, una mujer apareció en su habitación. Shaoyou dedujo que era una empleada de la casa, pues le había traído ropa para cambiarse.

⎯ La cena estará lista en unos minutos. El jefe dice que te esperará abajo en veinte minutos. Mientras tanto, báñate y ponte cómodo, joven Sheng ─ dijo la mujer en voz baja, haciendo una ligera reverencia al marcharse.

Shaoyou no tuvo tiempo de asentir ante sus palabras, ni tampoco quiso hacerlo, apenas pudo escucharla y miró hacia el costado donde había dejado su ropa.

Era un pijama de seda beige.

Él no quería levantarse de allí, solo quería quedarse en esa habitación y no salir nunca, pero eso sería totalmente imposible, tanto lógica como fundamentalmente, estaba seguro que Hua Yong lo haría salir con su autoridad y no quería darle más problemas con los que lidiar al alfa.

Luego se levantó de la cama y tomó las prendas hasta desaparecer en el baño de la habitación.

No tardó mucho, salió minutos después, secándose el pelo. Shaoyou buscó su teléfono por toda la habitación, pero no lo encontró, al parecer, lo había perdido mientras se lo llevaban. Suspiró brevemente y aceptó la pérdida.

Tras tomar la decisión de salir de las paredes que vio todo el tiempo desde que despertó, salió de la habitación y se dirigió a la mesa puesta. Hua Yong estaba de pie frente a él, aparentemente esperando su llegada.

⎯ Te quería aquí en veinte minutos, no en treinta, la cena se acaba de enfriar ─ espetó el Alfa, visiblemente molesto.

⎯ Lo siento, no quise hacerte esperar ─, se disculpó, bajando la mirada. ─ Perdí mi teléfono y lo estaba buscando, pero no lo encontré, por eso llego tarde─ , completó.

⎯ Tendrás otro mañana, así que ven ahora y siéntate.

⎯ Sí... ─ murmuró, tomando sus cubiertos sin protestar.

La cena fue silenciosa y algo tensa para Shaoyou, quien no dejaba de mirar al alfa frente a él. Nunca imaginó encontrarse en esta situación, viviendo bajo el techo del alfa que siempre había anhelado, compartiendo mesa, intercambiando palabras frías, y con un hijo nonato de por medio ahora...

Shaoyou notó que el alfa se había asegurado de que el personal se asegurara de que lo que comía fuera adecuado para su estómago algo sensible, porque a diferencia de él, los platos que le servían eran más suaves y fáciles de digerir, mientras que los de Hua Yong parecían ser de su propio gusto.

Comió en silencio, asegurándose de terminarlo todo. Hacía mucho tiempo que no comía tan sano, la verdad. Como su vida giraba en torno al trabajo, todo el tiempo comía comida rápida, y cuando vivía con sus padres, solo podía disfrutar de la comida de su madre los domingos. Desde entonces, no.

Cuando se mudó con Gao Tu, rara vez cocinaba, ya que ambos tenían sus propios compromisos. El otro omega cocinaba para ambos, pero siempre era algo rápido.

Shaoyou estaba consciente de que debía cuidar su alimentación desde que se enteró de su embarazo, pero desistió por falta de tiempo, y si le preguntaban si alguna vez se había hecho un chequeo prenatal, lo negaría al instante.

Cuando terminó la cena, las empleadas recogieron los platos en la mesa y Shaoyou les agradeció cortésmente mientras retiraban todo.

⎯ Ve a descansar un poco. Me aseguraré de que te traigan ropa mañana. No quiero verte aquí con esa ropa tan gastada ─ Mencionó.

El Omega no protestó, solo asintió con su cabeza rápidamente.

⎯ Gracias.

⎯ Como sea, vuelve a tu habitación ─ Reiteró.

Shaoyou se levantó de su asiento al segundo aviso y se despidió con un asentimiento, el alfa solo lo miró con sornidez y Shaoyou no hizo más que darse la vuelta para volver.

Sería difícil, pero tenía que acostumbrarse a la frialdad del alfa que amaba, si alguna vez quería que Hua Yong se abriera a él y no lo tratara como si fuera una obligación.

Porque Shaoyou no quería lujos ni estatus con todo esto, lo único que siempre ha querido es que el alfa lo mire, lo considere y lo vea como él lo hizo desde que lo conoció.

El bebé tal vez ahora si podría considerarlo una oportunidad para llegar a su corazón.

Por más difícil que se viera intentarlo.

.
.
.
.

Primero me dormí y luego decidí subirlo cuando me desperté HDKAJFKA perdón 😭🤌

Voy a tratar de acelerar el paso con este pq si y pq tengo borradores de próximos fics con los que me distraigo HDJAJDJAJD, sin más, nos leemos prontito otra vez y eso, bai

.

💗

¡Gracias por leer!

Bạn đang đọc truyện trên: ZingTruyen.Xyz