ZingTruyen.Xyz

𝖳𝖧𝖨𝖲 𝖮𝖬𝖤𝖦𝖠

capítulo 6

Jasstinibi

El regreso a casa es silencioso. Chang Yu manejaba. No miró atrás. Sabía cual era su trabajo. Atrás, Hua Yong iba en una esquina y Shaoyou en la otra. El traje celeste intacto, con el saco de Hua Yong en sus hombros. Hua Yong se lo había dado al salir con la simple y corta oración de "Hace frío" pero realmente hacia 24 grados.

Shaoyou olía a perfume ajeno por el ambiente de la mesa. Específicamente al de la omega de diamantes. Se le quedó en la ropa de cuando pasó por su lado. Dulce. Empalagoso. De feromonas baratas según Hua Yong.

Y con el evidente estrés que tuvo que reprimirse en aquella sala, ya a flote sin restricción. Aún recordaba las palabras dichas.

Caza. Desesperado. Acompañante.

Shaoyou sintió la inevitable oleada de bilis de cada noche cuando el estrés afloraba en su sistema y le revolvía el estómago sin medida, pero esta vez era diferente porque no habia comido nada, ni lo hizo esa noche en esa mesa porque no podía sin que le dieran arcadas por los aromas en el aire de aquella comida cara, se tapó la boca cuando sintió que su estómago no soportaba.

⎯Detente ─pidió apenas. ─ Detén el auto.

Chang Yu duda un poco, pero frena en seco en la lateral cuando comprende la razón de su pedido. Además Hua Yong no se negó y esa fue razón suficiente para que lo hiciera sin más duda. Shaoyou abrió la puerta cuando el auto se detuvo y sin poder evitarlo más, vomita. En la calle. Agarrado de la puerta. Lloró sin ruido por el ardor en su garganta, irritada por la contención y la fuerza. Por la náusea y principalmente por la vergüenza.

Hua Yong no dijo nada ante esto, solo observó su espalda y el subir y bajar de su respiración entrecortada. El alfa dudó en su siguiente movimiento pero solo suspiró pensando en todo lo que había ocurrido en la noche hasta ahora, entonces tras esto Hua Yong se bajó. Rodeó el auto y le acomoda el saco que le había dado al salir del evento y su mano una vez más fue hasta su espalda, dándole pequeñas palmadas como consuelo, algo silencio . Otra vez. Como esa madrugada en la habitación del Omega.

⎯ Estoy bien, solo... solo es el estrés, las personas, los olores, yo...─murmuró entrecortadamente . ─Solo... solo es bilis. No comí.

⎯ Mmm. De acuerdo, déjalo así, lo sé─ Dijo Hua Yong. Su tono fue neutral esta vez.

El alfa se inclinó dentro del auto, como si estuviera buscando algo allí dentro y cuando lo encontró, le pasó una botella de agua. De la suya, medio vacía. La que tomó él hace un rato,
Shaoyou se enjuagó con ella y escupió débilmente, su mano temblando por el esfuerzo y el cansancio.

Por todo.

⎯Lo siento─Dijo en un hipido que le costó. ─Por vomitar. Por... por casi llorar allí. Por ser débil. Te hice quedar en ridículo con mi presencia, lo siento mucho, Hua Yong. No volveré a presentarme allí, lo juro, yo...

Hua Yong le volvió a acomodar el saco, contenía aún su olor, no dijo nada porque nunca lo hacia cuando el Omega se disculpaba o soltaba palabras lastimeras. Lo único que lo recibía era el silencio del alfa. Sin consolarlo como debería realmente.

⎯No eres débil ─ Negó. ─Eres un omega. Estás embarazado. Y ellos son basura que no conocen su posición. Fin.

Lo ayudó a subir nuevamente, pero no lo toca de más. Hua Yong tampoco lo abraza. Aún así tampoco le quita el saco cuando Shaoyou se lo apretó contra la nariz. Buscando el consuelo allí, en el olor a orquídeas. Shaoyou se recostó contra la ventana, con el vidrio frío en la frente y el saco de Hua Yong tapándole hasta la nariz, no pasó mucho para que se relajara finalmente y cerrara los ojos, quedándose dormido, llorando todavía con las pestañas mojadas.

Hua Yong lo observó por primera vez en la noche, cuando Shaoyou no lo veía hacerlo. Tan sólo por unos segundos, luego le hizo una seña a Chang Yu con la mano bajando dos dedos. Señal que Chang Yu entendió perfectamente. Bajó la calefacción. De 24 a 21. Para que el Omega no sudara. Para que no se sofocara más y pudiera relajarse y que no se despertara incómodo cuando llegaran a la mansión.

Hua Yong no lo tocó, no le acomodó el pelo que se le pegaba a sus sienes. No le secó las lágrimas. Pero estiró la mano y bajó la visera del lado de Shaoyou para que el poste de luz no le diera en la cara y se queda ahí, mirando la calle. Mirando el círculo de 3 mm que ahora tenía latido. Mirando al "ridículo" que se durmió llorando con su saco.

.

Son las once de la noche para cuando llegaron de regreso a la mansión, Hua Yong se dirigía a la puerta del cuarto de huéspedes. ¿La razón? Pues sin opción alguna cargando a Shaoyou en sus brazos "porque no pesaba nada" porque seguía dormido. Y no lo quiso despertar, ya había tenido suficiente hoy, Hua Yong no tenía ganas de seguir viendo al omega llorando y disculpándose más esa noche, llevarlo en silencio ya seria una factible para él y así fue como lo hizo.

Un ahorro de lastima para Hua Yong y algo que probablemente significara para el Omega en sus brazos. Porque las espectativas eran distintas con cada acción del Alfa, para Shaoyou significaban un avance pero para Hua Yong era evitarse problemas, era responsabilidad.
Hua Yong le entrega la llave de la habitación a Chang Yu y este abriera la puerta.

⎯ Aquí─ indicó a Chang Yu para que abriera la puerta del cuarto de huéspedes.

Lo acuesta lentamente. Hua Yong le quita los zapatos con total despacio y lo tapa. Se quedó en la puerta cuando lo dejó allí, solo un instante para asegurarse que estaba bien así, su mirada se dirigió hacia el saco que le habia dado para abrigarlo, notó que Shaoyou no lo soltaba ni dormido, lo sabía porque intentó quitárselo al marcharse pero no pudo.

⎯Déjaselo ─ Le dijo a Chang Yu, quien asintió y salió de la habitación, Hua Yong también salió de la habitación cuando supo que no le queda más que hacer allí.

En su cuarto, se sentó en la cama y se miró las manos. Olían al pelo de Shaoyou, al aroma del Omega y lo peor... no le desagrada aquel olor, nunca lo hace, pero tampoco lo admitía. Hua Yong sacó el celular y como cada noche cuando estaba solo en la habitación, buscaba ciertas cosas para proporcionarle silenciosamente y con excusas al omega, pero esta vez no buscó algo para eso, sino los síntomas del primer trimestre y lo lee atentamente, un artículo que guardaba cada trimestre: Náuseas. Cansancio. Sensibilidad a olores. Cambios de humor.

Solo para estar al tanto de cada etapa de esto se dice así mismo, porque no le importa. Solo es información básica para él.

.

Ya había transcurrido una semana después del evento, los días son iguales o... el Omega podría catalogarlo como peores a estas alturas. Hua Yong se iba a las seis en punto. Volvía a las once de la noche o veces simplemente no volvía. Shaoyou desayunaba solo, almorzaba solo y cenaba solo. El té de jengibre seguía subiendo y las galletas de soda también.
Nadie le dice quien las mandaba pero el omega sabía perfectamente quien lo hacia.

Y Shaoyou no preguntaba donde estaba Hua Yong. Solo esperaba silenciosamente por él. Shaoyou no podía dormir. Últimamente no podía hacerlo correctamente, solo salía por agua por las noches. Descalzo. Con el saco de Hua Yong puesto, porque solo así lograba sentirse mejor. Lo llevaba con él todavía. Llevaba una semana sin devolverlo, porque el Alfa no se lo pidió.

La puerta del estudio estaba entreabierta con la luz encendida. Hua Yong estaba dentro. No se había ido hoy o simplemente volvió y no subió. Estaba en el escritorio sin saco, tampoco llevaba corbata, la camisa la llevaba arremangada.

Y en el fondo de los cajones de su escritorio estaba la foto blanco y negro de la ecografía que Wenlang le había entregado en su despacho. No la miraba más de allí. Aveces la tenía al lado del teclado mientras trabajaba, solo cuando nadie estaba cerca, aveces solo la miraba sin decir nada, ni expresión alguna. Como recordatorio. Como castigo.

Shaoyou se quedó en el marco esa noche, pero no entró, solo hasta que Hua Yong levantó la vista y lo observa, vio el saco en sus hombros aún puesto. Su saco. En él. Una semana después. Sabía que el Omega lo conservaba por su aroma. Y sin embargo, Hua Yong no dijo devuélvemelo tampoco qué haces despierto.

Solo dice: "¿Tienes náuseas?"

Shaoyou negando al instante, apenas adentrándose al despacho.

⎯ Entonces duerme ─ dijo con su mirada de vuelta al teclado─Mañana tienes médico de rutina. Sin ecografía. Chang Yu te lleva, eso si tu amigo no vuelve a llevarse a mi mano derecha otra vez como chofer personal.

Shaoyou asintió brevemente y volvió a retroceder, la distancia de como lo estaba antes, pero se detuvo porque Hua Yong habló, sin mirarlo esta vez.

⎯ El perfume de la gala... lo mandé vetar de la empresa. A ella y a su marca. Cancelé el contrato hoy.

Shaoyou se detuvo apenas, sorprendido de lo que escuchó.

⎯¿Por qué? ─preguntó. Porque no puede evitar no preguntar nunca.

Hua Yong por fin lo miró otra vez.

⎯Porque te hizo sentir náuseas ─ dijo, simple como siempre. Frío como cada una de sus palabras.─ Y no me gusta que esos olores irriten tu olfato mientras cargues a mi hijo en ti.

Pero shaoyou no contestó. No podía en realidad, porque no sabía que significaba, o por qué lo hacia, por qué lo decia como si se preocupara, como si realmente lo considerara.
Pero no quiso ilusionarse y que Hua Yong le dijera que no lo piense demasiado, que solo lo hizo por obligación como cada respuesta suya se lo decía, Shaoyou solo se va a su cuarto y cerró la puerta, allí dentro, se apretó el saco contra la boca.

Y por primera vez en una semana, no llora, no siente ese vacío como lo hacia cada noche cuando recordaba que Hua Yong no iba a las ecografías, no le preguntaba por el bebé más allá de si estaba todo en orden como ordenaba que fuese.

Hua Yong no baja la calefacción delante de nadie, ni para nadie. Pero cancelaba contratos por un malestar del Omega al que mantenía bajo su techo, que llevaba a su hijo en su vientre.

Y para Shaoyou eso también era hablar en idioma de un alfa sin sentimientos como lo era Hua Yong.

.

Wenlang dejó una carpeta en la mesa, al lado del café de Hua Yong.

⎯ Junta con el Grupo Lin hoy. A las tres de la tarde, un contrato de distribución. 200 millones de yuanes.

Hua Yong no levantó la vista, solo firmó otro papel.

⎯ Vendrá conmigo ─dijo. Sin detalle porque Wenlang sabía perfectamente a lo que se refería.

Wenlang duda por un momento.

⎯ ¿Estás seguro...?

⎯ Lo hago. El Omega ya es parte de mis asuntos ─ afirmó Hua Yong ─Después de la gala, preguntarán y es mejor para mi que lo vean más amenudo. Que sepan que no es secreto.

No preguntaba si quería, nunca lo hacia, solo le avisaba y debía hacerlo.

Era orden y negocio.

Los eventos en pareja no pararon esa primera vez y Shaoyou ya entendía que esto sería ahora parte de su rutina como pareja de Hua Yong. Porque desde entonces el alfa se encargaba de llenarlo de trajes elegantes cada vez que podía.

Shaoyou entró último. Esta vez un traje de color nítido. Un poco más suave que el del evento pasado. Sencillo para lo que era esta vez. Hua Yong no le abrió la silla, tampoco lo miró. Solo le murmura : "Siéntate."

Señalando la silla a su derecha.

Los seis socios del Grupo Lin miraban y murmuraban. El dueño, Lin Zhe de 50 años, alfa, sonreía de lado a lado al observar, al ver al joven omega que tenía consigo ahora Hua Yong y lo presentaba al público. Con toda intención de soltar unas cuantas palabras, de los que no aprendieron en la gala.

⎯ Vaya, Hua Yong ─Vaciló, recostado. ─Al fin traes compañía. Y tan... joven. El hijo de Sheng Fang, ¿no? Shengfang Biotech. Qué tiempos. ¿Tu padre ya pagó sus deudas o te mandó a ti a cobrarlas?

Risas bajas. De hienas en el fondo de la sala, una vez más el mismo show del evento pasado. Shaoyou apretó las manos bajo la mesa una vez más al escucharlos hablar así de él por segunda vez. Su mirada se dirige hacia Hua Yong esperando nada y acostumbrado a nada. Hua Yong no se inmuta, solo sigue leyendo el contrato. Pasando una página tras otra.

⎯Señor Lin ─Empezó, letal y despacio como aquella noche. Sin levantar la vista. ─Página siete, cláusula 12.3. Léala.

Lin Zheng frunció el ceño entonces, el viejo alfa que se atrevió a ofender a quien llevaba consigo Hua Yong. Buscó y leyó sin dudar, sin captar.

⎯Cláusula de... respeto mutuo entre partes y asociados...

⎯ Exacto ─ Asintió Hua Yong cerrando la carpeta despacio. ─Y cláusula quince. Rescisión unilateral por conducta que dañe la imagen de Beichao Holdings o sus asociados.

La sala se torna silenciosa tras la declaración. Pero es apenas el comienzo de lo que realmente iba a ocurrir. Y lo que Hua Yong tenía en mente.

Lin Zhe tragó al darse cuenta del error que cometió al soltar aquellas palabras, la voz del hombre temblando al hablar.

⎯Hua Yong, era una broma. Entre alfas, ya sabe cómo...

⎯Yo no bromeo ─cortó Hua Yong y por fin le dirige la mirada, esa mirada letal y determinante. ─Y él no es 'entre alfas'. Es mi pareja. Está embarazado de mi hijo. Y acaba de vomitar esta mañana porque su empresa usa un ambientador que apesta a lavanda barata. Igual que su perfume.

La sala se congeló. Shaoyou lo miró aturdido, pero una emoción en su pecho que no podía describir, por segunda vez. Y las palabras grabándosele en la mente

Embarazado.

Mi hijo.

Hua Yong agarró el contrato de 200 millones de yuanes y sin vacilación lo rompió a la mitad en la mesa y delante de todos. El sonido del papel es lo único que se oía en la sala.

⎯ Junta terminada ─se levantó sin más, sin arrepentimientos ─ Chang Yu, escolta al señor Lin y a su 'broma' fuera de mi edificio. Y que Contabilidad cancele todo acuerdo con el Grupo Lin. Hoy y ahora. No toleró faltas de respeto hacia mi pareja y que esto les quede claro.

Se ajustó el saco, no miró a Lin Zhe, miró a Shaoyou.

⎯Vámonos ─ Indicó, sin orden, solo un aviso esta vez.

Shaoyou se levantó sin preámbulo. Le temblaban las piernas pero no de miedo, de otra cosa que no describía aún, solo camina por inercia detrás del alfa. Hua Yong le abrió la puerta. No lo tocó, pero le tapaba la salida con el cuerpo cuando pasan al lado de Lin Zhe y en el ascensor, solos, finalmente Shaoyou preguntó lo que no preguntó en la sala.

⎯¿Por qué hiciste todo eso? Son millones, Hua Yong, eso no es correcto ─ Shaoyou entró en pánico─Eran 200 millones. ─repitió

Pero Hua Yong solo miraba el número del piso.

⎯ No hago tratos con personas que me insultan indirectamente ─dijo sin mirarlo. Igual que esa noche. ─ Ni por 200 millones.

.

El tiempo pasaba como un pestañeo, chequeos que no faltaban y se hacían parcialmente sin falta por pedido de Hua Yong. Shaoyou había obedecido a las palabras de Hua Yong y se había mantenido dentro de la mansión sin objeción. Pero cada día que pasaba más estrés acumulaba y el encierro le empezó a parecer sofocante, fue por eso que esa mañana, después de semanas Shaoyou bajó vestido. No con la ropa que Hua Yong le había comprado para que vistiera cómodamente para estar en la mansión. Sino con su ropa vieja, jeans. Aquel mismo suéter gastado que traía consigo hace dos meses atrás junto a aquellos mismos zapatos igual de gastados. Y con el uniforme de la farmacia en la mochila.

Hua Yong lo vio, obviamente que iba a verlo, estaba ya en la mesa esperando su presencia. El alfa dejó el café al mirarlo, sabiendo perfectamente que este tenía intenciones de salir.

⎯ No ─Dijo, sin buenos días de por medio, como siempre. Tampoco hubo un ¿dónde vas? Solo fue un simple "No" rotundo.

Shaoyou no lo escuchó esta vez, solo se sirvió té. Aquel mismo té de Jengibre que siempre le daban todas las mañanas y del que ya se había acostumbrado completamente. Ni siquiera se sentó, solo bebió con determinación, la maleta en un costado de su hombro.

⎯Voy a trabajar ─Avisó con calma. ─Gao Tu me cubrió por semanas. Ya estoy bien. Doce semanas no es incapacidad.

Hua Yong se levantó. Camisa negra sin saco, aquel mismo frío en sus ojos, imponente pero también de posesión, completamente en desacuerdo con las palabras dichas por el Omega frente a él.

⎯Estás embarazado ─ Le recuerda, el tono de su voz es neutro pero determinante. ─De mi hijo. Y me parece haber dejado muy claro que tú ya no perteneces a esa clase. A ese local. A esa... vida. Ahora eres parte de mi imperio. De mi responsabilidad. De mi nombre.

Mi imperio. Mi responsabilidad. Mi nombre.
No dice mi familia. No dice mi Omega

Y Shaoyou no esperaba más nada de sus palabras porque a esto es lo que siempre tendría que enfrentarse si de Hua Yong se trataba, pero ya estaba cansado del encerramiento, ya no queria seguir viendo las mismas cuatro paredes y esa fue una de las razones por las que esa mañana decidió que era suficiente aislamiento para él. Estaba embarazado, si. Pero eso no es un impedimento para salir, trabajar o poder estar en otro lugar fuera.

Shaoyou no lo escuchó, solo bebió el té que aún estaba algo caliente, pero respondió mirándolo con la misma determinación con la que se le estaba negando salir.

⎯ Tu nombre no me da de comer y tampoco quiero que lo haga, no busco tu dinero ni tus comodidades ─ Respondió, con la misma calma. Y lo miró fijamente esta vez. ─Mi trabajo sí y quiero seguir haciéndolo, no soy una propiedad, Hua Yong. El bebé está perfecto y no pasará nada si salgo o trabajo.

Aquel mismo silencio, pero solo un instante lo recibe, Hua Yong apretó la mandíbula impotente, pero sólo dio un largo suspiro necio a aceptar esas palabras del omega, quien insiste e insiste. Se acercó a Shaoyou rodeando la mesa, con esa misma lentitud letal de siempre y finalmente contestó.

⎯ Te triplico lo que ganas ahí. Te compro la farmacia. Te compro diez si así lo quieres. Pero no vas. ─ Afirmó.

⎯¿Y me encierras? ─Shaoyou soltó una risa nerviosa. Sin gracia, a nada de que su sensibilidad lo traicione y ceda a las palabras de Hua Yong. Pero su mente se niega porque no es lo que quiere, no quiere estar allí encerrado otro día sin si quiera pasar del jardín ─¿Como hace 3 semanas? ¿Como en la gala? ¿Soy tu pareja o tu propiedad?

Hua Yong no contestó aquello, nunca le daba una respuesta a lo que el Omega decía en respuesta, sólo decía palabras a la defensiva que sabía tenían mucho más poder que las de alguien como él, como si realmente tuviera el poder de enfrentarlo o contradecirlo alguna vez, Porque la respuesta es a la segunda, porque mientras viva bajo su techo, Shaoyou era parte de lo que le pertenecía, como si de un objeto se tratase.

Porque es así como siempre ve las cosas Hua Yong a su alrededor y así es como ve a Shaoyou ahora, como algo que puede controlar con palabras simples, porque si Shaoyou lleva algo que también le pertenece allí dentro entonces debía ser así. Porque esa es la única forma como sabe tratar.

⎯ No salgas de esta casa ─ Repitió como una determinación.

Y es cuando sabe que es su último veredicto antes de marcharse a la empresa. Porque sabe que Shaoyou le obedecerá y se quedará allí.

Pero esta ocasión fue completamente diferente, pues Shaoyou ya se encontraba allí. No obedeció esta vez, no se quedó en su habitación, no se quedó en el jardín, no dijo "Lo entiendo"

La puerta automática sonó, Gao Tu levantó la vista del mostrador y casi tiró los frascos.

⎯ ¿¡Estás loco!?─ susurró. Gao Tu no dudó y corrió a abrazarlo. Luego lo apartó y lo escaneó como si quisiera asegurarse de que estaba bien, porque fueron semanas sin verlo justo después del evento.

⎯ ¿Te dejó salir? ¿Te escapaste? Ese loco podría hacer un escándalo si se entera...

⎯ Vine a trabajar ─ dijo Shaoyou y dejó la mochila sin problema alguno, sacó de esta su uniforme. ─Si me quiere, que venga.

Gao Tu lo miró. Su mirada baja hasta su vientre, en la mochila notó el saco de Hua Yong, el que Shaoyou seguía usando secretamente porque olía a él.

⎯ Estás pidiendo problemas otra vez ─ suspiró. Pero le pasa algunas cosas para llevar estantes vacíos . ─ Problemas con el hombre más poderoso de la ciudad. Que rompió 200 millones de yuanes por ti.

Por supuesto que se lo contó Shaoyou.

⎯ Entonces que lo haga conmigo también, no quiero estar encerrado todo el tiempo porque él lo quiere así ─ Negó Shaoyou y atiende al primer cliente.

La tarde parecía tranquila desde que había vuelto a la farmacia a trabajar, no hubo hombres yendo por él media hora después ni nada, tal parecía que Hua Yong no tenía idea de que esta vez no obedeció a sus palabras.

Pero fue cuestión de horas extensas para que la puerta se abriera. Porque efectivamente, la puerta se abrió de golpe. Pero esta vez no son hombres de negro. No es Chang Yu.

Es él. Es Hua Yong sin guardaespaldas. Con su traje impecable de oficina. Entró y la farmacia se siente pesada. La gente que entraba se quedaba callada como si hablar frente a él estuviera prohibido y Gao Tu se pone delante del mostrador por instinto.

Hua Yong no lo miró. Miraba a Shaoyou, quien estaba detrás del mostrador con un frasco en mano, como si se negara a irse incluso con su presencia allí.

⎯ Te dije que no volvieras aquí ─Habló finalmente. ─ Te dije que eres mi responsabilidad. Y vienes aquí. A oler a alcohol y a enfermos. Con mi hijo.

Shaoyou no soltó el frasco y ni siquiera se inmutó con sus palabras, solo se alzó de hombros, sin importancia.

⎯ Y yo te dije que no quiero seguir viendo las mismas cuatro paredes siempre ─ Respondió Igual de bajo. ─Que si me quieres ahí, me vienes a buscar tú. No mandes a tus subordinados por tu propio capricho.

Gao Tu miraba a uno y miraba al otro. Dios mío, pensó. Son un par de idiotas los dos. Uno fingiendo indiferencia y el otro haciéndose el molesto.

Un cliente tosió y Hua Yong por fin parpadeó mirando a su alrededor, la gente, a Shaoyou y
Se da cuenta de lo que esto podía interpretarse. De lo que hizo, de que vino él mismo. Por un omega que trabajaba en una farmacia por un sueldo mínimo y que llevaba consigo a su hijo dentro.

⎯ Estás haciendo el ridículo ─ se defendió ─ Otra vez.

⎯Y tú también ─ Desafío Shaoyou, pero le salió con voz temblando. ─Viniste tú mismo, sin hombres. Sin excusas.

Hua Yong dio un paso, tan solo uno. El mostrador separándolos apenas.

⎯ Porque eres mi... ─ se quedó en silencio un momento apretando los puños por debajo. Responsabilidad. No le salía la palabra frente a mucha gente a su alrededor ─Porque si te pasa algo, es mi...

Intentó de nuevo, siendo interrumpido por el Omega esta vez.

⎯ ¿Tu qué? ─ Repitió Shaoyou. ─Dilo. Si soy tu responsabilidad, dilo completo.

Hua Yong no lo hizo, solo agarró el mostrador con fuerza.

⎯ Te vas ahora conmigo. O cierro este lugar hoy mismo y Gao Tu se queda sin trabajo. ¿Eso quieres? ─Soltó esta vez y las palabras le funcionaron perfectas, dieron en el blanco.

Gao Tu frunció el ceño al escucharlo, Shaoyou lo miró con pánico, sin opción. Hua Yong nunca perdía y siempre sabía como usar bien sus cartas.

⎯ ¡No! ─ gritó Shaoyou y por fin soltó el frasco. ─¡No lo metas en esto! ¡Es tu problema conmigo!

Se quitó la camisa que llevaba por encima de el trabajo y la tiró en el mostrador.

⎯ Bien ─ asintió con impotencia. Con lágrimas otra vez. ─ Me voy. Pero no porque sea tu responsabilidad. Me voy porque no voy a dejar que lastimes a Gao Tu. ¿Contento?

Y entonces salió del mostrador, pasando al lado de Hua Yong. Pero cuando Shaoyou llegó a la puerta, Hua Yong habló nuevamente a su espalda, ante todos.

⎯ La farmacia queda exenta de cualquier impuesto de Beichao. ─Informó en alto. Para que Gao Tu oyera. Para que la gente oyera ─Y si necesita algo, lo pide. A mi nombre.

Y salió detrás de Shaoyou sin mirar atrás.

.

El camino de regreso volvió a ser silencioso como siempre lo era. Pero esta vez siendo peor que cualquier otra ocasión porque esta vez solo estaban ellos dos dentro. Hua Yong en el piloto y él en el copiloto. Shaoyou mirando por la ventana con las lágrimas en sus pestañas, con una mano en su vientre.

⎯ ¿Por qué viniste tú? ─ preguntó al fin. Sin mirarlo. ─ ¿Por qué no Chang Yu?

⎯ Porque Chang Yu no es el padre ─ Respondió al instante. Con su mirada al frente. ─Porque si alguien te trae de vuelta, soy yo. Porque esto es lo que quieres que haga para que dejes de provocarme y llamar mi atención.

Shaoyou cerró los ojos.

⎯ Entonces deja de decir que soy tu responsabilidad ─ susurró. ─Porque las responsabilidades no desobedecen. Y no manejan 40 minutos amenazando personas para traerte de vuelta. Eso lo hacen...

No terminó sus palabras y Hua Yong tampoco estaba de humor para replicarle. Pero no lo llevó a la mansión. Paró en un restaurante.

⎯Baja ─ Dijo esta vez

Shaoyou lo miró, negándose, no se movió.
Y Hua Yong no repitió. El aire acondicionado en 21 y el saco de Hua Yong en las piernas de Shaoyou. Shaoyou miraba por la ventana con la mandíbula apretada. Estaba molesto por la amenaza a Gao Tu. Por el No perteneces a esa clase. Por los 200 millones rotos como si fueran servilletas.

Pero lo deja así porque sabía. Sabía que no podía discutir. Que discutir con Hua Yong era como gritarle a una pared. Sabía que Hua Yong tenia poder. Sobre el Grupo Lin, sobre la prensa y sobre toda la ciudad.

Y lo peor: sabe que tiene poder sobre él.

Lo dejaba entrar a la gala porque hablarían mal.
Rompía el contrato con Lin Zhe porque dañaba la imagen de Beichao Holdings.Venía a la farmacia porque si alguien te trae, soy yo.
Paraba el auto porque la vida dentro del Omega también tenía que alimentarse.

No porque Shaoyou vomitó y le dolió, tampoco porque Shaoyou lloró y le rompió algo.
Ni mucho menos porque Shaoyou existía y llevaba 3 años amándolo. Lo hacía por él mismo. Por su propia reputación de ese alfa empresario gélido sin compasión.
El que cancela tratos millonarios sin importarle nada.

El que no tiene corazón, pero tiene un nombre que proteger. Y ahora ese nombre incluía "mi pareja" y "mi hijo".

.

.

.

.

.

Tarde como siempre.
Perdóooon jdjdjfkdj😭🫰🏼

No si captan para este punto del fic o es que yo me lo paso por la cola siempre el punto, pero Hua Yong siempre habla con acciones porque con palabras siempre la kga y dice pura mmda udjsjfjd pero eso no quiere decir que se libre de lo que va a sufrir aún así 👅🤞🏽

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