𝙴𝚕 𝚐𝚞𝚊𝚛𝚍𝚒𝚊𝚗 𝚜𝚎𝚌𝚛𝚎𝚝𝚘 [𝙵𝚛𝚎𝚎𝚗𝙱𝚎𝚌𝚔𝚢]
3.3
El almuerzo fue diferente esta vez. Algo cambió. Algo definitivamente había cambiado. Becky no podía dejar de mirarla.
Era como si las cortinas hubieran sido abiertas. Las luces se habían encendido. La niebla se había disipado. Finalmente pudo ver a Freen claramente y estaba enamorada de lo que vió. Parte de ella siempre lo había visto. Siempre estuvo mirando entre las persianas, buscando un pequeño vistazo. Y ahora estaba ahí, justo frente a ella, con su estómago hecho un desastre de mariposas y con sus ojos que continuaban cayendo a su boca cada que una cucharada entraba, masticaba y entonces...
¿Cómo se sentirá besarla?
"¿Te sientes... bien?" El ceño de Freen se arrugó en preocupación, mientras masticaba lentamente y examinaba a la chica frente a ella.
La castaña parpadeó despertando del trance y enfocando su vista en la comida. Un movimiento equivocado y el arroz cayó entre las gradas. Su rostro se volvió completamente rojo porque sabía que la otra chica la juzgaba en su mente debido a su torpeza. "Grandioso."
"¿Por qué estás actuando tan extraño?"
Resopló mientras usaba una servilleta para limpiar su desorden. "¿Por qué tú estás actuando tan extraño?"
"Literalmente sólo estoy sentada y comiendo."
"Si, exacto."
"¿Qué?
Se sonrojó. "En serio, ¿qué?"
"Nada."
El rostro de la pelinegra era total confusión y Becky se sintió como una idiota. Honestamente, ella era mejor que esto. Inteligente. Ella era la número 2 de toda la escuela ¡por el amor de Dios! Pero basta con un enamoramiento con una persona - una hermosa, talentosa, noble, atractiva, brutalmente honesta y perseverante enamoramiento con esa persona- y probablemente esté en el fondo de la lista. No era exagerado decir que Freen Sarocha la volvía idiota pero igual, eso no le molestaba tanto.
"En serio. ¿Te sientes bien?"
Levantó la vista y enderezó su postura. "Si."
¿Cómo lo lograba ella? ¿cómo logró mantenerse tan calmada, confiada y hermosa sin que sus sentimientos le delataran y la convirtieran en toda una torpe frente a la chica que le gustaba? Freen le dijo una vez que actuar no era lo suyo, pero Becky lo dudaba bastante.
Y desafortunadamente, no era su caso. Se sentía como aquel día que fueron compañeras de laboratorio. Con nervios y emoción. Sólo que esta vez esas emociones en todo su esplendor.
"Como sea, creepo." La chica tomó una lata de soda y levantó la pestaña. Antes de tomar un sorbo la detuvo cerca de sus labios. "Si no estás ocupada después de la escuela, ¿podrías ayudarme con algo?"
De nuevo, le estaba dando la libertad de elegir. No como exigencia, si no como pregunta. "¿Con qué?"
Se encogió de hombros. "Nada que no puedas manejar."
Becky entrecerró los ojos. "¿Es otro plan para entrar a mi casa?"
"No." Puso los ojos en blanco. "En verdad necesito tu ayuda con algo pero si te molestaba eso, no era obligatorio dejarme entrar."
"Si me hubiera molestado, no te habría dejado entrar."
Freen la miró de reojo. "Es bueno saberlo. Nunca se sabe contigo. Puedes ser muy cálida a veces pero otras muy fría."
Era cierto. La Becky de hace unos meses habría saltado a la defensiva. Esta vez, cedió.
"Lamento no haber confiado en ti antes.", dijo Becky. "No pensé que pudiera hacerlo. No sabía cómo hacerlo." Hizo una pausa para reírse de sí misma. Todo este tiempo ella se hizo a la idea de una imagen de Freen. Pero con su corazón expuesto, conoció su esencia y le gustó. Ese era su consuelo. "Esa noche -todo lo que dijiste- sé que ahora puedo."
El rostro de la chica se llenó de colores. Becky deseaba saber en qué pensaba. Ambas habían dicho muchas cosas bajo las luces de la calle esa noche. Becky aún no podía creer lo que había dicho, pero es que Freen tenía un efecto sobre ella. Uno que la hacía decir cosas que normalmente trataría de mantener en su cabeza. Que la hacía realizar cosas que normalmente no haría. La hacía sentir cosas que prefería no sentir.
O que solía no querer sentir.
"Lo siento."
Becky la miró extrañada. "¿Por qué?"
"Siento haber sido mala contigo." Su voz salió suave. Cada palabra que salía de su boca sonaba realmente honesta. "En ese entonces no noté que tú querías ser..." Su voz fue bajando el volumen, peleando internamente buscando la manera de decir lo que quería decir. ¿Freen? ¿nerviosa por decir algo? La frustración tomó su mejor intento y simplemente soltó un gruñido. "Sólo lo lamento, ¿está bien?"
Oh no. Ahí estaba su corazón de nuevo. Era el momento perfecto para aclarar todo entre ellas; de demostrarle a Freen que todos sus esfuerzos no habían sido en vano.
"Te perdono."
Los ojos de la chica se ampliaron en impresión. "Tú... ¿en serio?"
Becky asintió. "No tienes que tener miedo de mí." La boca de la pelinegra se abrió en sorpresa y sus ojos se posaron en la mano frente a ella. "¿Amigas?"
Freen parpadeó. El color se profundizó en sus mejillas mientras juntaba su mano con la de Becky quien se agitó ligeramente con el toque. Ese apretón de manos estaba durando mucho más de lo necesario.
"Ew, desagradable." Arrebató su mano. "¿Podemos volver a donde me gritabas todo el tiempo?"
"Nunca te grité."
"No mientas."
"¡No, claro que no!"
La señaló con el índice. "¿Y entonces qué es lo que acabas deshacer?"
Becky resopló y le arrojó un grano de arroz.
La humillación de la cucharada entera de comida en su cara valió la pena por sólo escuchar unos segundos de la carcajada de Freen.
Descubrió que 'la ayuda' era ser un par de manos más para que la acompañaran al súper mercado (O sea, Becky cargando prácticamente todo).
Era la primera vez que estaba dentro de casa de Freen. Era pequeña. Sólo una habitación. En una esquina había una pila de mantas y almohadas que Becky, supuso, usaba alguien para dormir en el sofá. Desde que Freen admitió que sus amigos no eran conscientes de su vida privada en casa, se sintió más que agradecida por la confianza que le tenía.
"Puedes poner las cosas sobre la barra." dijo Freen mientras las dirigía a la cocina.
Becky dejó las bolsas en el suelo y se quedó de pie observando incómodamente desde un rincón. La más alta se dedicaba a acomodar las cosas en la alacena y de una de las puertas sacó una sartén. Al colocar la sartén en uno de los quemadores pareció recordar a la castaña en ese momento.
"¿Quieres quedarte para la cena?"
"Yo-" detuvo la negación en la punta de su lengua. Eso era un viejo reflejo de costumbre. Las cosas eran distintas ahora. Freen era diferente. Ella era diferente. "Me gustaría eso."
La cara de la chica se iluminó pero rápidamente la cambió. "Entonces podrías ayudarme." Se ató el cabello en una cola de caballo. A Becky siempre le gustó cuando se peinaba el cabello así. "¿Sabes cortar verduras?"
No bien, pero hizo su mejor intento. Y su mejor intento sólo ganó algunas risas, un pequeño regaño y tomar la decisión de mejor alejarse de la cocina antes de hacer más daño.
"Supongo que no puedes ser buena en todo", dijo Freen mientras reía de su trabajo fallido.
La castaña hizo una mueca y miró como los cortes perfectamente hechos de Freen dejaban a los suyos como especímenes mutantes. "Lo siento."
Arrojó los vegetales en una olla. Después de unos minutos, sacó una cucharada y chasqueó los labios.
"Pásame esa botella." dijo Freen señalando a través de la cocina. "La que tiene una etiqueta amarilla."
Una vez que se la entregó Freen tomó el condimento entre sus dedos y lo espolvoreó.
"Ven aquí."
Becky parpadeó confundida. "¿Qué? ¿para qué?"
"No te voy a morder, ya ven acá."
Lentamente se acercó para ver como la pelinegra le ponía una cuchara entre las manos.
"Dale vueltas. Puedes hacer eso, ¿verdad?"
Gruñendo, le dió un codazo a la más alta y ocupó su lugar en la estufa. Mientras giraba la cuchara, la otra chica comenzó a arrojar más condimentos y especias.
"¿Es en serio?" Dijo Freen sin expresión en su rostro.
"¿Qué? Estoy haciendo lo que me pediste."
"Dios, pero no así." Una mano se puso sobre la de ella y la guió con fuerza. "Así. Debes asegurarte de que todo se mezcle bien y que los condimentos lleguen hasta el fondo."
Becky esperó que soltara su mano, pero no lo hizo. Se mantuvo en el mismo lugar, mientras los dedos de su otra mano presionaban distraídamente el codo del brazo que sostenía el mango de la sartén.
"¿Ya lo estoy haciendo mejor, chef?"
"Si." Su voz se sentía como jarabe y miel en su oído y su aliento como una pequeña llama lamiendo su cuello. "Mejor."
Estaba muy cerca. Si no fuera por la ebullición, fácilmente la más alta podría haber escuchado su corazón latiendo.
"Creo que ya está."
Se acercó un poco más para apagar el quemador y Becky contuvo la respiración al sentir como su cuerpo se apretaba contra el suyo y la encerraba contra la estufa. Sus mejillas se tocaron y respiró hondo. Freen se alejó quitando cada parte de su cuerpo que estaba tocando al otro.
Sus ojos se encontraron brevemente. La pelinegra fue la primera en romper el silencio con algunos rastros de rosado en su nariz. "¿Podrías moverte? Necesito probarlo."
Becky soltó la cuchara asegurándose de que sus dedos no se tocaran.
Esta vez la prueba resultó en un asentimiento complacido. "No lo arruinaste. Supongo que no tendré que machacarte como sustituto."
Becky se puso la mano contra el pecho y dió un dramático suspiro. "Gracias a los dioses no está arruinado."
"Gracias a los dioses." la pelinegra repitió con una pequeña risa."Eres divertida."
La puerta principal se abrió dando paso a la abuela de Freen. Saludó a la chica con una sonrisa y miró con curiosidad a la extraña en su casa.
"Ella es Becky."
"Ah, la bonita."
El rostro de Freen se puso tan rojo como las orejas de Becky.
"Un gusto conocerte." Becky se inclinó ligeramente y junto las manos bajo su barbilla. "Hicimos la cena. Todo está listo."
"Coman ustedes chicas."
De nuevo se inclinó un poco mientras la abuela de la pelinegra se adentraba en la habitación. Freen la siguió dejando a la castaña sola en la cocina. Se tomó el momento para calmarse, para deshacerse de la sensación extraña en el estómago.
¿Freen le habló de ella a su abuela? ¿Ella lo sabía? Podía escuchar como hablaban suavemente en la otra habitación. Una rápida conversación sobre el día de la otra. La voz de Freen estaba llena de afecto y genuina preocupación mientras hablaba con su abuela. Sonaba tan diferente a lo que Becky estaba acostumbrada. A lo que, estaba segura, cualquiera estaba acostumbrado. Conmovió cada parte de Becky.
"Ya podemos comer", apareció de vuelta en la cocina.
Pusieron la mesa y se sentaron de piernas cruzadas. Con todos los almuerzos que ya habían tenido, no había razón para que Becky se sorprendiera con la cena pero con cada bocado que entraba en su boca se sorprendía cada vez más.
"Para ser sincera estaba preocupada por cómo iba a resultar." Dijo Freen ante un cumplido de la castaña. "En verdad eres muy mala para cocinar."
"Bueno, tal vez tú puedas ser mi tutora esta vez."
Freen intentó reprimir su sonrisa tímida desde el otro lado de la mesa. "Si tu quieres."
"Si me gustaría, mucho." le devolvió la sonrisa.
El cambio era mucho más evidente ahora. ¿A donde se habían ido sus típicas discusiones del gimnasio? ¿los momentos de tensión y silencios incómodos? Por primera vez sólo estaban ahí, conviviendo sanamente. Estaban cómodas y Becky no pudo evitar dejar volar su imaginación, ¿es así como siempre podrían ser? ¿Es así como siempre se sentiría estar con Freen? ¿Es así como se sentía el amor y el afecto sincero?
"¿Ya acabaste?" preguntó Freen.
Becky asintió después de mirar su plato vacío. "¿Deberíamos preparar otro plato para que tu abuela coma más tarde?
La chica parpadeó como si estuviera sorprendida de que Becky sugiriera algo tan amable por su cuenta. "Yep, hay que hacerlo."
Limpiaron las sobras y llevaron los platos al fregadero para lavarlos.
"¿A qué se dedica tu abuela?" Becky tomó un plato recién lavado por Sooyoung para secarlo y después colocarlo en un gabinete.
"Trabaja en un pequeño mercado con una de sus amigas." Exprimió jabón en una de las ollas y después lo frotó con una esponja. "Empaca libros y ayuda a organizar órdenes para enviar. Ayudó durante los veranos."
"Eres muy diferente a lo que muestras en la escuela."
La chica arrugó la nariz. "¿Y eso es algo bueno o malo?"
"Ambos. Me agrada esta Freen. Eso es lo bueno."
Cerró el grifo y sacudió sus manos mientras Becky le ofrecía una toalla para secar apropiadamente sus manos. "¿Y lo malo?"
"Me gusta que sólo yo pueda verlo."
Freen resopló pero no hizo nada para ocultar que estaba sonrojada. Tomó la toalla tímidamente y limpió las gotas de la barra. "¿Cómo es eso malo?"
"Es egoísta."
"¿Y?" giro su rostro para mirarla de frente. Becky se encontró de nuevo encerrada entre la barra y Freen quien mordía su labio mientras la miraba. Sus ojos bajando de vez en cuando a su boca. "Tal vez a mi me guste que tú seas egoista."
La castaña tragó saliva. Su corazón latía de nuevo y su estómago estaba frenético. Era su oportunidad. El momento de aclarar las cosas entre ellas. Todo dentro de ella le decía que dijera la verdad, que dejara que Freen supiera que ya lo sabía todo.
"Freen..."
"¿Si?"
Se lamió los labios y tragó para humedecer su garganta. Tenía las palabras en la punta de la lengua.
Respiró hondo.
Pero no pudo hacerlo. No podía decirle.
"Gracias por dejarme quedar para la cena." dijo en su lugar.
"Oh. Como sea." Se encogió de hombros.
Y así, el momento simplemente se fue.
"¿Quieres helado antes de ir a casa?" preguntó.
Becky asintió con la cabeza. "Tú escoges."
Ya sé que las cosas en el fandom están que arden. Muchas están enojadas con la confesión de Freen respecto a los videos y fotos que se filtraron de ella junto a Seng. Sé que la mayoría también se siente traicionada u enojada por un supuesto 'engaño de hacernos creer que algo real podía pasar'. Todos sus sentimientos son válidos pero no es justificación para tirarles odio. El vínculo que ambas han creado durante todo este tiempo no se ve falso, tanto que nosotras mismas pensamos que podía ir más allá de una simple "hermandad", todo fue cuestión nuestra, y ellas, sean o no sean pareja, la relación que mantienen se ve real, muy linda y honesta.
En el video que Freen subió no aclaró si actualmente mantiene una relación con Seng, Becky tampoco ha dicho nada respecto a esto. Así que ustedes deciden si seguir apoyándolas, ya sea individualmente o como dúo. ♡
Por mi parte, apoyaré a ambas en sus futuros proyectos, ya sea juntas o separadas y las historias que están publicadas en mi perfil continuarán (lentas pero seguras). :D
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