ZingTruyen.Xyz

𝑆𝑒𝑐𝑟𝑒𝑡𝑠 𝐴𝑛𝑑 𝐿𝑖𝑒𝑠

capítulo 2

Jasstinibi

La sonrisa triunfante en el rostro del Alfa no podía ser reemplazada por nada, y realmente se sintió eufórico desde esa noche; no podía negarlo, era la mejor noche de su vida, y ni siquiera era exactamente lo que buscaba, pero satisfecho era la única forma y palabra que podía describirlo.

Habían pasado exactamente tres días desde entonces, y él seguía allí. También esas marcas en sus piernas. Casi desvanecidas, pero aún intactas, las que veía cada vez que se quitaba la ropa para admirarlas y recordar ese momento. Su mente permaneció en ese instante; no tenía intención de olvidarlo. No hasta la próxima vez. Ya lo anhelaba intensamente, y tampoco quería ocultarlo; necesitaba volver a verlo, poseerlo una vez más.

El Enigma era su único pensamiento esos días. Su omega notó algo extraño, pero no pensó nada negativo. Su alfa, antes tenso, ahora estaba relajado y más alegre, de un humor tan positivo que lo asustaba, pero no podía pensar mal de él. Lo conocía desde hacía años, un año de relación que demostraba que no podía pensar mal de él. Nunca le había hecho pensar mal de él, ni le había dado motivos para dudar, sabiendo que lo era todo para el alfa.

Sheng Shaoyou era el más indiferente a los pensamientos de su Omega; realmente no tenía tiempo para nada más. Solo pensaba en cuándo sus padres volverían a sacar a relucir asuntos relacionados con la familia del País P. El tema del trabajo no le interesaba realmente; era ese Enigma, aquel que no había abandonado su mente desde que lo conoció y a quien no tenía intención de soltar tras su primer encuentro serio.

.

Hua Yong no era ingenuo en cuanto a estrategias contra el Alfa. Lo había planeado todo y creía que sería difícil triunfar. Difícil porque lo conocía demasiado bien. Sabía que era un Alfa, un Casanova interesado solo en Omegas. No era que tuviera un interés profundo, claro que no. Nadie había despertado ese profundo sentimiento en él, ni siquiera el Alfa. Era solo una curiosidad interna.

¿Quién habría pensado que su mera presencia le brindaría la oportunidad de aventurarse tan lejos? Estaba más que interesado, y su interés se avivaba aún más al saber que era la herramienta más preciada y esencial de la familia Sheng. ¿Qué podría ser más intrigante que corromper a su legítimo heredero hasta la médula? No podía culparlo; era intrigante, y el alfa estaba más que feliz de ser el elegido.

La primera vez que se lo propuso, no se rindió. Perseveró y lo logró, aunque no tenía mucha fe en que volviera a suceder. Él no tenía experiencia de ese tipo, mientras que Sheng Shaoyou sí. Le era imposible triunfar. ¿Qué no había experimentado ese alfa que él pudiera superar? Claro, el hecho de que él quisiera ser profanado por él, esa era la única diferencia.

No iba a detenerse a pensar en por qué alguien como Sheng Shaoyou de repente querría algo así con él; de hecho, lo sabía, pero no quería pensar demasiado en ello.

Sus feromonas lo habían atraído, ese era el único hecho.

Él lo había atraído.

Oyó vagamente a sus padres hablar de un importante evento ejecutivo y de personal ese día y supuso que la familia Sheng estaría allí. Supuso que Sheng Shaoyou también estaría allí, y con eso en mente, se emocionó aún más, sonriendo con picardía al aceptar, asegurándoles a sus padres su puntualidad y presencia. La inspiración para su idea ahora tenía nombre y apellido. Sus padres, visiblemente sorprendidos por su aceptación incondicional, intercambiaron una mirada de sorpresa, pero no hicieron preguntas. Pensaron que finalmente se había apasionado por los negocios y había empezado a pensar en números.

Si, negocios...

.

— Escuché que tienes un evento hoy, ¿quieres que vaya contigo? —Huancheng le sugirió al Alfa con voz empalagosa.

—Siempre vienes conmigo, ¿por qué la pregunta?—recordó obviamente mientras seguía con su trabajo, sus padres ya lo tenían envuelto en papeles y números que lo estresaban a diario pero aún así trataba e intentaba adaptarse a toda la actividad empresarial, porque ese era su futuro y su deber de ahora en adelante.

Huangcheng no solía visitarlo en la oficina, pero siempre hay una primera vez, pensó.

— Lo sé perfectamente. Pero lo dije porque... Porque siempre cuidas mi atuendo para la ocasión, y esta vez no.

Oh, era eso.

Sheng Shaoyou se aclaró la garganta y, sentándose derecho, se dio cuenta de que ahora entendía todo; había sido un error por descuido de su parte, su mente estaba en otra cosa (una persona)

— He estado ocupado — Se excusó rápidamente.

— No importa lo ocupado que estés, siempre tendrás tiempo para mí, Shaoyou — Recordó el Omega lastimosamente.

— Tú también puedes. Puedes preguntarle a Pinming. ¿Por qué eres tan dependiente? — , exclamó, alzando repentinamente la voz con tensión.

El Omega se sobresaltó por el tono de voz, bajó la cabeza esta vez, estaba a punto de llorar.

Sheng Shaoyou siempre lo había tratado con amabilidad, tanto en su forma de hablar como de actuar, y le sorprendió la reacción del Alfa a su petición. Sheng Shaoyou siempre lo cuidaba e incluso le recordaba constantemente que era un Omega, su Omega y su Alfa, y que, por lo tanto, era su deber atender sus necesidades. Nunca le permitió estresarse por nada.

Shaoyou se dio cuenta de su error y suspiró con pesar. El Omega se disculpó, listo para irse avergonzado, pero el Alfa se levantó rápidamente de su asiento para consolarlo con un abrazo mientras se disculpaba, acariciándole suavemente el cabello y la espalda.

Dejando salir sus feromonas calmantes para su tranquilidad.

— Perdón, de verdad discúlpame Huancheng, no quise...

No paró de disculparse el Alfa

— Está bien. Yo irrumpí en tu horario laboral, reconozco mi error. —Dijo el omega con voz queda, esa que siempre conmovia a Sheng Shaoyou.

— Hablaremos de esto en el apartamento. ¿De acuerdo? .— Lo convenció dulcemente Sheng Shaoyou esta vez con voz leve.

El Omega asintió rápidamente con una leve sonrisa y dejó un pequeño beso en su mejilla. Este le devolvió la sonrisa y lo despidió luego con más palabras dulces, disipando así el momento tenso creado de segundos antes.

Sabía que a pesar de todo no era justo tratar así a su Omega, de lo único que realmente se arrepiente ahora. Porque a pesar de que lo que hacia traición a él, solo no podía permitirse tratarlo mal, nunca le había gustado eso y ni siquiera pensar en traicionarlo de hecho, pero claro, el mal ya estaba hecho y era de lo único que no se arrepentía, no podía cambiar eso y tampoco quería hacerlo.

Aún anhelaba entregarse un poco al Enigma sin obstáculo alguno y ni su Omega sería uno.

Ni su propia familia, solo sería un poco de todas formas.

Después de cumplir su cometido volvería a ser el mismo Alfa de Clase S que sus padres y Omega conocían.

Secreto, en eso quedaría lo del Enigma y él.

Y tal como se lo dijo, hablaron ese día y claro, con mentiras sin culpa de por medio por parte del Alfa, debía quitar todo tipo de pensamiento negativo del Omega porque arriesgarse a ser descubierto antes de que siquiera empezara su secreto no era su plan, no permitiría tan siquiera que lo fuese alguna vez.

Sheng Shaoyou y Huancheng tenían un apartamento que compartían desde hace un año, claro, no siempre estaban juntos en él. Solo cuando lo ameritaba la ocasión o deseaban pasar su tiempo de pareja en sus tiempos libres, aún no querían llegar al punto de vivir juntos permanentemente, era algo que también habían hablado en ocasiones y estaban de acuerdo mutuamente.

Decir que pasaban tiempo allí principalmente por los celos de Omega y Alpha era un poco exagerado; su relación no se basaba solo en el sexo. También tenían citas, momentos dulces y sencillos como pareja. Esto era lo que los conectaba como pareja, casi como una relación oficial, aunque aún no habían pasado de la etapa de noviazgo. Huangcheng estaba más que seguro de que Sheng Shaoyou pronto sería mucho más que eso, dado el tiempo que habían pasado juntos. Sabía que Sheng Shaoyou nunca había llegado a un punto tan duradero con ningún otro Omega.

No el tiempo que él tenía relacionado con el Alfa, eso sin duda lo ponia a pensar en grande desde ya, ya podía verse siendo parte del apellido Sheng.

.

Dadas las 8 de la noche, Sheng Shaoyou y su Omega de su brazo finalmente se encontraban adentrándose en el evento. Los padres de Sheng Shaoyou decidieron que sea una noche para ambos y decidieron que esta sería la primera noche donde su hijo podía desenvolverse por si solo sin su ayuda. También era un gran paso y una prueba muy importante de que estaba más que preparado para el ámbito al que próximamente estaría permanentemente.

Sin embargo la mirada de Sheng Shaoyou sólo buscaba a un objetivo en específico. Si, Hua Yong. La sola idea de que este no asistiera siendo la única razón por la que se encontraba allí no apareciera le disgustaba, necesitaba, ansiaba y anhelaba verlo ahí.

Su omega lo notó ansioso y solo lo miró con curiosidad y extrañeza, quería preguntar que le tenía así de curioso pero decidió callar sonriendo al entrar como siempre lo hacía.

— ¿Está todo bien? no has dejado de mirar hacia todos lados en toda la noche desde que llegamos- Mencionó el Omega una media hora después, sin poder evitar más su comportamiento inusual.

— Ah. Si, si. Por su puesto, solo... solo estoy algo nervioso, ya sabes, es la primera vez que mis padres no vienen conmigo a un evento importante como este y aún estoy tratando de entrar en ambiente. — se excusó rápidamente, el Omega asintió pareciéndole lógica su respuesta.

Sus puños estaban apretados bajo la mesa con impaciencia, pálidos por la presión. Su paciencia estaba siendo agotada, algunos ejecutivos se acercaban a charlar con él seguidamente y esto lo ponía aún más tenso de lo que ya lo estaba pero lo manejaba con destreza y profesionalismo, como sus padres le enseñaron.

Hua Yong no apareció, o quizás se equivocó y la familia Hua no estaba presente; pensó que debería haber preguntado antes. Ahora no estaría esperando como un idiota la respuesta al acertijo con tanta desfachatez, y cuando por fin dejó el tema y las personas importantes en su mesa le dieron un respiro, fue al baño; definitivamente necesitaba un respiro.

Al levantarse, le informó a Huancheng antes de que este pudiera preguntarle adónde iba. Sin más dilación, Sheng Shaoyou se dirigió al baño y suspiró profundamente mientras se miraba en el espejo después de lavarse la cara.

Alguien detrás de él entró rápidamente en un cubículo, pero no le prestó atención y, de hecho, no le importó; muchos otros entraron después de él, tampoco les importó.

Lo que no esperaba fue que mientras se secaba, regresando al lugar, una vez más, tal como aquella primera vez con el Enigma, se encontró siendo arrastrado a ese mismo cubículo que segundos antes había ignorado, esta vez siendo agarrado por la corbata.

— ¿Que demonios...? Hua Yong...

Se detuvo al darse cuenta de quién era. La presencia que había anhelado toda la noche, la razón por la que estaba allí esa noche.

—  ¿Me extrañaste? — El Enigma dudó coqueto, aún sujetando su corbata, y besó sus labios con ansioso anhelo sin pensarlo dos veces.

— ¿Dónde demonios estuviste toda la noche, Hua Yong? Ni siquiera te vi entrar... — Dijo el Alfa, desconcertado porque había estado mirando hacia la entrada y a todas partes durante todo el evento, pero no podía explicar cómo había llegado allí.

— Tengo mis trucos, señor Sheng, además, no respondió a mi pregunta.

Hua Yong lo besó en los labios nuevamente y Sheng Shaoyou respondió instantáneamente.

—  No te lo diré — Sus labios se curvaron ligeramente hacia un lado.

— Perfecto, entonces te haré decirlo. — Desafío al Enigma.

Hua Yong inesperadamente lo giró, recostándose boca arriba mientras sostenía ambas manos detrás de él y presionaba sus labios contra su oído, susurró:

— Necesito que sea lo más silencioso que pueda en este momento, Sr. Sheng.

Fue la única advertencia que Hua Yong dio cuando, con un movimiento rápido, se encontró desabrochando los pantalones del Alfa mientras la hebilla de su cinturón se abría, presionando con precisión, pero con firmeza, contra su trasero ahora desnudo. Sheng Shaoyou no dijo nada, simplemente lo dejó hacer lo que quisiera, con las manos apoyadas en la pared del estrecho baño, intentando guardar silencio porque cualquiera que entrara podría saber lo que hacían allí.

— ¿Pretendes follarme en un lugar público? — Urgó con sorpresa pero entusiasta ante la acción de Hua Yong.

Hua Yong se encontró sacudiendo la cabeza con una risita, pero sin descarrilar su verdadero propósito.

— Claro que no, Sr. Sheng. Siempre piensa en grande. ¿Lo desea tanto que sueña con ello?

Cuestionó el enigma con cinismo y diversión en su voz profunda y baja, algo sutilmente pero sin revelar ningún detalle de sus pensamientos.

— Si no vas a hacerlo, entonces déjame ir. —Intentó liberarse con fuerza del agarre del Enigma una vez más, con decepción y reticencia.

Hua Yong lo estrelló contra la fría pared de nuevo. Su fuerza era mayor que la del Alfa; con un solo movimiento, podía manipularlo a voluntad, y esa era su mayor ventaja contra Shaoyou.

— No le permití moverse, Sr. Sheng.

Vociferó, apretando aún más al Alfa, que seguía intentando liberarse. La resistencia no fue mucha; cuando Hua Yong hizo un segundo movimiento, se dejó llevar de nuevo, curioso por saber qué tramaba el Enigma.

— ¿Podría tomarlo si realmente lo hiciera, Sr. Sheng? — Preguntó de repente.

Shaoyou giró la cabeza hacia un lado ante su pregunta, encontrando su mirada y levantando una ceja mientras sus labios se curvaban ligeramente, pero dudó por un momento y simplemente respondió.

— ¿Cambiaste de opinión ahora?

— No, solo tengo curiosidad, porque...

Dijo esto último en voz baja porque de repente se encontró extendiendo las manos hacia el trasero del alfa, donde se aventuró a explorar ese estrecho pasaje con los dedos. El alfa se sobresaltó por la acción del Enigma; no se lo esperaba en absoluto y simplemente intentó retroceder, solo para ser acorralado una vez más por la fuerza del Enigma.

— Podría averiguarlo por mi cuenta ahora mismo si no me lo dices.

— Yo... no lo sé — Eso fue todo lo que pudo decir sin que sus labios se movieran demasiado bruscamente.

— Lo sabremos enseguida, señor Sheng. No se preocupe.

Hua Yong sonrió con suficiencia, suspirándole al oído mientras continuaba su tarea, moviéndose frenéticamente con ellos. El Alfa solo pudo reprimir sus gemidos, pues estaban en un lugar público y podía oír los pasos de la gente entrando al baño a un kilómetro de distancia.

— Le dije que se mantuviera callado, Sr. Sheng. — Le recordó el enigma en son de burla, sabiendo que estaba siendo una tortura para Sheng Shaoyou.

Sheng Shaoyou murmuró maldiciones en voz baja porque sabía que solo se burlaba de él. Sabía que lo que pedía era imposible si era él quien manipulaba una parte sensible de su cuerpo, y que, inevitablemente, esto hacía que su voz expresara con fuerza lo que sus acciones estaban causando.

— Bastardo.

— Lo disfrutas.

Declaró deliberadamente, y queriendo provocarlo un poco más, inclinó ligeramente el cuerpo de Shaoyou hacia atrás para tener mejor acceso, y Shaoyou simplemente lo dejó, aferrándose una vez más a la fría pared que se había convertido en su único apoyo en esos momentos. Su rostro estaba ahora pegado a ella, un ligero sudor perlándose en sus sienes, el cabello comenzando a pegarse a su frente. No pudo evitar soltar un fuerte gemido y maldecirse por ello.

— ¿Aún no admitirás que me extrañaste?

— No lo haré. No lo hice en lo absoluto.

— Perfecto, ya lo veremos.

Introdujo otro dígito y entonces tembló, arqueando su cuerpo hacia atrás mientras una de sus manos buscaba apoyo detrás de él en Hua Yong, quien solo podía continuar con esa sonrisa altiva ante las reacciones que provocaba en el Alfa.

— Sí, puedes. Me agarras los dedos tan bien que no puedo evitar pensar en la cálida bienvenida que me darías. Estoy tan ansioso. Tú también, ¿verdad? —El Enigma lo tentó sin dudarlo.

— Ojalá cerraras la boca ahora mismo, Hua Yong. ¡Maldita sea! — Pero entonces lo interrumpieron de nuevo al sentir el roce de sus dedos contra ese punto sensible dentro de él, el agarre se apretaba en el brazo de Hua Yong mientras otro espasmo lo recorría.

— Si lo hago, me detendré también, estoy seguro de que no le importará si lo hago, Sr. Sheng.

Dijo esto mientras se detenía, pero aún sin retirar los dedos del interior del Alfa, con la intención de dejarlo inconcluso. Sheng Shaoyou se negó a renunciar a esa sensación, así que lo detuvo al instante.

— Hua Yong... no te atrevas a retirarte ahora, idiota. - Soltó inmerso, casi perdido.

— Pídalo de una manera educada, Sr. Sheng.

Jugó un poco, aprovechando la creciente desesperación del Alfa por no conseguir lo que quería.

— Por favor, Hua Yong...

— Así me gusta.

El Enigma respondió con satisfacción, dándole nuevamente lo que quería, esta vez de una manera que sabía perfectamente que lo volvería loco y, con algo de suerte, le haría admitir que lo extrañó durante esos tres días desde aquella primera noche en que todo comenzó.

Dicho y hecho, Shaoyou dejó escapar otro gemido audible, casi estridente, que lo tensó al instante. Al Enigma no le molestó en absoluto; lo disfrutaba con vehemencia, a diferencia del Alfa. Sabía que lo estaba intentando, el Alfa lo estaba intentando con todas sus fuerzas. Sheng Shaoyou reprimió cada sonido, que terminó en breves jadeos, con la respiración entrecortada por la acción.

El Enigma rápidamente colocó su mano sobre la boca del Alfa, amortiguando y suprimiendo esos inevitables sonidos. No porque quisiera, simplemente le hacía un favor.

— Shhh... No queremos que nadie sospeche lo que estamos haciendo aquí dentro, ¿verdad?

— N-no...

Dijo entre sus labios, la mano de Hua Yong todavía allí obstruyendo su discurso y sonidos inoportunos e inevitables.

— Perfecto.

Hua Yong, por su parte, continuó jugando con la débil resistencia de Shaoyou, decidido a continuar hasta completar con éxito su misión.

— Dilo, admite que realmente extrañaste esto. — Lo intentó de nuevo cuando supo que lo tenía en sus manos.

Shaoyou solo tardó unos minutos en volver a estar a su merced, jadeando. Respirando con dificultad.

— Lo hice, mmhg... realmente te extrañé, Hua Yong.

El Alfa finalmente lo admitió. Estaba completamente bajo el hechizo del Enigma; todo lo que este hacía solo lo dejaba en el mismo estado de vulnerabilidad. Por desgracia para él, le encantaba y no podía quejarse; era su propio deseo, y lo sabía. Lo sabía porque el Enigma no se había molestado en usar sus potentes feromonas para hacerle perder el control en ninguna de esas ocasiones, ni siquiera en todo este tiempo. Su aroma habitual era más que suficiente para mantenerlo hechizado por Hua Yong.

Hua Yong finalmente lo soltó cuando le provocó otro temblor en el cuerpo, que seguía contrayéndose por los espasmos de sus dedos. Retrocedió, más que satisfecho de haber logrado lo que quería. Shaoyou apenas podía mantenerse en pie, con las rodillas a punto de doblarse contra el duro suelo, pero Hua Yong lo sujetó de nuevo.

— Ya ves, fue tan fácil conseguir que lo dijeras.

Se burló mientras lo estabilizaba con sus manos a los costados una vez que lo giró, con la cara roja y el sudor pegado al cabello de su frente, mirando fijamente la causa de ese desastre andante en el que se había convertido.

— Siempre haces las cosas con trampa.

— No lo diría así, Sr. Sheng. Me gustan las estrategias.

Shaoyou solo tardó unos cinco minutos en recuperar la compostura; sus piernas ya no temblaban y su respiración se normalizó. Aun así, no apartó la vista del enigma, que aún lo tenía cautivo, aunque ya no era necesario apartar la mirada.

— No fue nada silencioso, Sr. Sheng. Probablemente alguien allí afuera sabe lo que ocurrió aquí adentro.- Le recordó Hua Yong volviendo a acercarse a su rostro.

Shaoyou solo podía bufar ante su descaro, lo golpearía si no estuviera obsesionado con ese rostro tan perfecto. Se limitó solo a besarlo grotescamente una vez más, liderando aquel beso húmedo al que Hua Yong correspondió al instante, amaba cuando era Shaoyou quien lo besaba primero.

— Vine aquí solo para poder verte- Admitió Hua Yong entre sus labios cuando se separaron finalmente.

Shaoyou no quería confesarle que también él lo había hecho por esa misma razón. Suficiente tuvo con Hua Yong haciéndole admitir que lo extrañó de la manera más sucia y erótica que habría podido alguna vez. Si, con sus dedos en su interior lo hizo deshacerse y admitirlo. Vergonzoso, demasiado vergonzoso pero decir que no lo disfrutó era una vil mentira, no le disgustó para nada aún cuando Hua Yong usaba aquellos trucos eróticos para hacerlo perder la razón.

Estuvieron ahí un par de minutos en los que todavía compartían besos y en los que Shaoyou se acomodó su traje y su cabello como pudo. Finalmente salieron y como si no hubiera sucedido nada ahí adentro cada quien se fue por su lado ahora, Shaoyou no tenía ni idea de cuanto tiempo se perdió del evento y tampoco era como si le importara, pero su Omega seguro y le haría mil preguntas por su ausencia.

Shaoyou no tenía ni idea de que le diría a este, no es como si pudiera decir algo coherente después de ser follado por los dedos de Hua Yong hace minutos atrás.

Bebió unas cuantas copas para disimular un poco y excusarse lo mejor que pudo con que bebió hasta perder la noción del tiempo con conocidos una vez más. Su Omega algo molesto pero sin reclamar nada solo lo miró volver, no haría un drama ahí, no le convenía mucho menos hacer uno.

— Debo acostumbrarme ahora a que desaparezcas repentinamente.

— Es como funcionan los negocios, Huancheng.

— Lo entiendo, pero no sucedía así antes.

— Porque ahora es distinto y mi cargo es mucho mayor. ¿Es difícil que lo entiendas?

Finalizó la conversación el Alfa ya molesto con la insistencia del Omega.

— Nos vamos ahora.

Se levantó sin esperar respuesta pero esperando por él más adelante. No hablaron más desde entonces, el camino a casa fue incómodo y algo tenso, Shaoyou se bajó cuando el auto estacionó, estaban en el apartamento propio que poseía, el Omega estaba a punto de bajar junto a él, pero rápidamente Shaoyou avisó a Chen Pinming que llevara a casa al Omega.

Huancheng quiso protestar porque se suponía que esta noche iban a pasar juntos, lo habían acordado antes de salir al evento y derrepente el Alfa cambio de planes.

Él debía ser quien estuviera molesto por dejarlo solo por casi una hora en el evento, no el Alfa. Y sin embargo era él quien lo ignoraba con molestia.

Chen Pinming solo asintió y llevó al Omega donde su jefe le indicó.

Sheng Shaoyou no sintió ni un céntimo de culpa por ello, su mente se mantenía ocupada en aquel encuentro y lo bien que se había sentido.

.

Las próximas veces no fueron excepcionales. Ya no solo se frecuentaban en eventos, ahora intercambiaban tiempos libres para verse y sin embargo aún no había obtenido lo que quería. Hua Yong simplemente se negaba aún a eso, habían hecho de todo pero sin llegar a esa parte que era la que el Alfa más deseaba.

No preguntó sin embargo, cualquier cosa que este terminaba haciéndole le hacia olvidar su molestia con no conseguir ser follado, no sabía como lo hacia, pero funcionaba. Realmente funcionaba, no podía pensar en nada más.

Podían incluso pasar una noche juntos y lo único que compartían era besos húmedos, toques, miradas cómplices e incluso un baño juntos, pero aún así, no llegaban a ello, ahí quedaba, llegaron incluso a dormir juntos como si de una pareja se tratase.

Sheng Shaoyou estaba seguro que no hacia esto con Huangcheng. Podían pasar juntos pero solo bastaban minutos para que el Omega terminara bajo él gimiendo y ahí moría todo. Con Hua Yong no era así, llegaron incluso a hablar de sus vidas mutuamente mientras preparaban algo para comer, descubrió también que este era bueno para ello incluso.

Como si estuvieran llegando a conocerse de alguna forma más allá de solo lo íntimo de sus cuerpos.

Otra cosa que Shaoyou notó era lo impresionante que era el tamaño que Hua Yong poseía y aquella vez que tomaron un baño juntos lo vio desnudo por primera vez, le impresionó y quizá ahí podía entender porque el Enigma le estaba dando vueltas al asunto de penetrarlo. Lo haría, eso era claro, pero no era el momento aún.

Quizá solo estaba preparándolo previamente. Porque sí, después de aquella primera vez que Hua Yong lo provocó en aquel evento, no fue la única ocasión que lo folló con sus dedos. Después de ello hubieron más de 6 ocasiones donde lo volvió a hacer y Shaoyou ya estaba más que acostumbrado a ello, por ahora, debía realmente estar seguro.

Después de todo era un alfa y no era algo que estuviera hecho para alguien como él. Hua Yong tenía el poder de hacerlo posible, pero claro que no lo haría, estaba sobre sus límites. Se repetía aquello a sí mismo. Después de todo respetaba los límites de Sheng Shaoyou y sabía que eso era algo que a este le molestaría, definitivamente.

Shaoyou jamás había metido a alguien en su apartamento, para él era su lugar privado de todo el exterior pero sin embargo se encontraba haciéndole invitaciones descaradas al Enigma cada que podía en este, su espacio antes privado ahora también estaba impregnado de orquídeas, podían llegar a quedarse 5 días seguidos allí.

Y Sheng Shaoyou ninguna de esas ocasiones pensó en su Omega en lo absoluto.

Parecía más pareja del Enigma que del Omega ahora, su tiempo ahora era para él, rara vez estaba con su Omega. De hecho, no habían arreglado las cosas desde ese día, Sheng Shaoyou ni se molestó en hacerlo a pesar de que salían y pasaban tiempo juntos.

Ni una sola explicación.

El Omega se sentía decepcionado por ello, antes Sheng Shaoyou se encontraba disculpándose con él cuando cometía algún error leve o sentía que lo estaba dejando de lado por sus ocupaciones dándole regalos, flores, pequeños detalles o afecto. Esta vez no fue el caso, simplemente fingió que no pasó nada lo que restó de los días hasta que lo olvidara.

.
.

¡Hola! Nuevo cap ahora.
El jueves estará listo el 3...
¡Nos vemos!
🏃🏽‍♀️

Bạn đang đọc truyện trên: ZingTruyen.Xyz