𝐏𝐫𝐨𝐩𝐮𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐋𝐚𝐛𝐨𝐫𝐚𝐥 [ 𝐅𝐫𝐞𝐞𝐧𝐁𝐞𝐜𝐤𝐲]
𝐃𝐈𝐄𝐂𝐈𝐎𝐂𝐇𝐎
POV BECKY.
Sarocha matenía los ojos firmes sobre su tableta y su ceño torcido me indicó que se encontraba ajena a todo lo que pasaba a su alrededor, incluyendo mi presencia, así que no se percató de que yo estoy justo frente a ella.
"Tenemos que retrasar la junta una hora." Engfa apareció de pronto y me coloqué los lentes rápidamente. Sabía que iban a entrar a mi lado después de todo. Con la suela de mi zapato pisé aquel parche y lo arrastré junto conmigo. Me arrinconé cerca del panel de botones y mantuve la cabeza gacha.
Freen no le respondió nada y dejó que un corto silencio hiciera presencia dentro del elevador. Sentí sus miradas en mí e intenté lucir relajada. "El Sr. Nop tuvo un accidente automovilístico menor de camino aquí." Prosiguió Engfa.
Finalmente ambas entraron y se colocaron unos pasos tras de mí. "Entonces retrásala." Habló Freen.
"Está bien, señora."
Mi ceño se frunció cuando las puertas del elevador se cerraron y otro silencioso cayó en su charla. Sus miradas estaban en mí, podía sentirlo perfectamente. Cubrí mi boca con una mano y giré a mirarlas solo para corroborar que sus miradas estaban fijas en mí.
"Me hice una cirugía láser hace poco." Imaginé que estaban extrañadas por ver a alguien usar gafas de sol dentro de la empresa así que intenté romper la extraña situación con una mentira.
"¿No vas a seleccionar un piso?" Cerré los ojos con fuerza y después volví al frente.
"Cierto." Murmuré llena de vergüenza y piqué rápidamente el botón del piso al que iría. El último piso ya estaba brillante y me cuestioné en qué momento alguna de las dos lo tocó.
Mis nervios están a flor de punta y lo supe cuando me percaté que ya íbamos 4 pisos arriba. Ni siquiera me di cuenta de que el ascensor se había comenzado a mover.
"Aprovechemos esa hora y asistamos al evento de degustación de la nueva línea de productos."
Mis oídos punzaron al escuchar la sugerencia de Freen. No pueden ir. No cuando yo tengo que estar presente allí.
¿Qué voy a hacer ahora?
POV FREEN.
Cuando entré a la sala de degustaciones toda la gente me abrió camino, cuanto más me adentraba a las mesas de los equipos, la gente más se alejaba de mí. Sentía como si tuviese algún tipo de enfermedad de la cual no querían contagiarse pero todo cambiaba cuando hacía contacto visual con alguno, terminaban juntando sus palmas bajo su barbilla y saludándome con el debido respeto que merezco.
"Señora, debió avisarnos que venía." Dijo el jefe del equipo 3 de alimentos tan pronto me tuvo al frente.
"Siempre debes estar preparado, Sunny." Habló un hombre más bajo que yo, después me miró y me dió una extraña sonrisa que me hizo alzar ambas cejas por milisegundos. Después mis ojos fueron directo a su gafete de empleado y me centré en su nombre: Arthit. "Señora, el equipo uno siempre está preparado." Alardeó acompañado de un risa y alzando su dedo índice a la vista de todos. "Incluso nuestro chef está aquí hoy."
"Ah, ¿es así?" Pregunté al mirar al hombre alto junto a ellos y vestido con un uniforme negro de chef. Él sonrió amablemente hacia mí y juntó sus palmas en un saludo cordial.
"Déjeme presentarlo debidamente, Sra. Chankimha." Pidió la Sra. Lamai y asentí. "Este es el Chef Saint Suppapong de S Kitchen, desarrolló los raviolis de albóndigas con nosotros."
"Sarocha Chankimha, un placer conocerle." Dije y extendí mi mano en su dirección.
Él la tomó de inmediato y estrechó nuestras manos. "Un placer conocerla Sra."
"¡Ta-da!" El hombre llamado Arthit dejó ver frente a mis ojos una enorme charola repleta de degustaciones.
"¿Son estos los raviolis de albóndigas?" Cuestioné algo impresionada. Se veían muy apetecibles a simple vista.
"Si, señora." Dijo el hombrecillo y extendió las degustaciones hacia mí con una reverencia innecesaria.
"Por favor Sra. Chankimha, pruebe un poco." La señora Lamai me hizo entrega de un tenedor y lo tomé agradecida. Lo enterré en un ravioli y lo llevé cerca de mis fosas para olfatear su aroma con sutilidad.
Olía bien, como a un simple ravioli, lo que me hizo dudar si el sabor de la albóndiga se podría reconocer al gusto.
Lo metí a mi boca y mastiqué con algo de duda. Cada vez que mis dientes masticaban el ravioli la duda se dispersaba más. El sabor era exquisito y sumamente grato para el paladar.
Dejé el tenedor sobre la charola y tragué. Todos me observan detenidamente en espera de mi respuesta.
"Cheff Suppapong." Le llamé, alzó las cejas y me crucé de brazos mientras lo veía y dije: "No tiene buen ojo para las cosas."
"¿Perdón?" El hombre bajo no pudo evitar soltar la pregunta con sorpresa, le di un rápido vistazo y pude ver que todo el mundo lucía desconcertado por mis palabras.
Volví a ver al chef. Deduje que esperaba algún regañó o crítica poco constructiva de mi parte así que aclaré mejor mis palabras: "Escuché que esto era para las comidas del personal. ¿Por qué no puso algo tan delicioso en el menú?"
El equipo uno respiró con tranquilidad después de escucharme. "¡Ah, eso quiso decir!" Dijo el Sr. Arthit y rió demasiado fuerte para mí gusto. "¡Eso fue hilarante, Sra!"
"Oh, gracias. Era algo que no creí bueno, pero gracias a Rebecca ahora es nuestro plato estrella."
"Cierto, leí la propuesta de la Sra. Armstrong. Pude sentir su profunda confianza en usted, Chef Suppapong."
"Los dos han sido buenos amigos desde la universidad así que–" La Sra Lamai se posicionó frente al Sr. Arthit e irrumpió sus palabras para así hablar ella: "Creo que por eso trabajaron tan bien juntos."
"Ahora que lo pienso.." Engfa habló tras mis espaldas y captó nuestra atención. "No veo a la Sra. Armstrong por ningún lado."
Mis ojos vagaron curiosamente por su mesa de equipo. Seguidamente de escanear el gafete de la única chica que quedaba junto al grupo, confirmé que efectivamente, la Sra. Armstrong no está presente aquí.
"¿Dónde está ella?" Cuestioné curiosa y la felicidad que inundaba el rostro de la Sra. Lamai se convirtió en angustia.
POV BECKY.
P'Becky, ¿está bien su estómago?
¿Quiere que le compre alguna medicina?
Leí los mensajes llenos de preocupación de Lawan y me sentí mal por haberles inventado que tenía diarrea explosiva. Pero tuve que hacerlo, si decía que tenía un simple dolor el Sr. Arthit me obligaría a ir solo para cumplir mi parte del trabajo, así que tuve que exagerar la enfermedad.
No te preocupes, estoy mejor ahora.
Oye, ¿cómo reacciona la gente a nuestros raviolis?
¿Están diciendo que son buenos?
Con teclear 'gente' solo me refiero a Freen, ¿en verdad asistió? ¿Les gustó o los detestó?
Me quedé impaciente en espera de una respuesta pero esta tardaba demasiado. Terminé por bloquear mi teléfono y observar las cuatro paredes del cubículo del baño.
Si Freen asistió, supongo que ya debió de haberse ido. No creo que tarde tanto en probar 5 platos, así que.. ¿debería volver?
"¿Viste a la presidenta Sarocha?" La voz femenina me sobresaltó.
"Shh." Un regaño sonó fuera. "Por supuesto que la vi, ¿quién no lo haría?" Me incliné ligeramente más cerca de la puerta para intentar escuchar sus susurros.
"Ella es tan guapa y elegante." Prosiguieron hablando por lo bajo.
"Aquel chef.. Saint, también es guapo." Fruncí el ceño con disgusto al escuchar eso.
"Ah, sí. Supongo que también lo es." Mencionó la otra y reviré los ojos. Parecía más encantada con la intimidante Freen que con el encantador Saint.
"Pero, ¿raviolis con albóndigas? Era la primera vez que lo probaba pero me gustó mucho."
A pesar de todo, terminé por sonreír enormemente al escucharlas.
"A mi también, creo que fue el mejor plato de ahí." Mi teléfono vibró en mi mano y lo desbloqueé.
Si. La presidenta Sarocha nos visitó de sorpresa y le encantaron los raviolis!!
El mensaje de Lawan me hizo sonreír aún más y me sentí sumamente aliviada por ello.
Después de minutos, Saint se sentó frente a mí y dejó un plato de pasta sobre la mesa.
Charlotte pidió una cena de amigos así que había llegado puntual pero tan pronto llegué él me pidió sentarme y esperar a que preparara algo para mi.
Soltó un leve sonido de sorpresa al verme el rostro. "Tú moretón se está haciendo más grande, ¿quieres algo para ponerte?"
"¿No me conoces? Estaré bien. Prefiero solo comer." Le tranquilicé y tomé los cubiertos para comenzar a comer.
"Cierto, ¿qué dice la gente sobre la degustación? Todos decían que la comida era buena pero no estoy seguro de si lo decían en serio."
"Les encantó. Confía en mí, los trabajadores de mi empresa no endulzan las cosas, sus comentarios siempre son sinceros y exigentes." Confesé. "Dicen que es perfecto en cuanto al sabor. Ahora solo necesita algunos ajustes mientras lo comercializamos. Déjeme las cosas a mi, Chef Suppapong."
"Entonces haré justamente eso, Sra. Armstrong." Se burló en un tono serio pero educado y solté una risa.
"¿Qué tal fue conocer a la Sra. Chankimha?" Pregunté por fin. Había una extraña curiosidad en mí por saber eso. ¿Cómo fue su comentario? ¿Ella fue amable? ¿Grosera? ¿Fría?
"Luce intimidante pero fue muy amable. Se presentó diciendo que era un placer conocerme y estrechó mi mano." Mis cejas se alzaron gratamente.
Admito que si esto hubiera ocurrido semanas atrás, escuchar que Freen fue amable con él sería la última respuesta que esperaba oír, pero ahora no me sonaba tan extraño.
"Por cierto, ¿dónde está tu reseña?" Preguntó Saint antes de que yo pudiera continuar con nuestra charla.
"¿Cuál reseña?"
"Del concierto, ¿cómo estuvo? ¿Te divertiste?"
Asentí frenéticamente sin dudarlo y sonreí genuinamente. "Si. Me divertí." Admití.
"Vaya… esperaba que fueras con algún chico.. Apuesto que fuiste con Charlotte." Se mofó mientras se cruzaba de brazos y recargaba su peso en todo el respaldo de su silla.
Para mi sorpresa, su comentario no me hizo sentir mal, ni tampoco el hecho de que diera por sentado que no iría con alguien más que Charlotte. Aunque no había llevado a una verdadera cita, la compañía de Freen no fue tan mala como esperaba.
"Lamento decepcionarte, no fui con un chico." Le dije y él sonrió como si se hubiera ganado la lotería.
"Lo sabía. ¿Le gustó el concierto a Charlotte?" Continuó con su gracia.
"No fui con Charlotte, ni con un chico." Concluí y enrollé la pasta en el tenedor, después la lleve a mi boca.
"¿Fuiste con una chica?" Su pregunta sonó algo impresionada.
Asentí después de pasar el bocado y su sonrisa se apagó para dejarlo ver algo sorprendido por mi verdad.
Me cuestioné un momento el porqué se veía tan desconcertado. Aunque durante todo este tiempo solo me ha gustado él, nunca he dado por sentado que puedan gustarme solo los hombres.
"¿En verdad? ¿Con quién?"
Recordé todo lo sucedido y sonreí con sinceridad.
Nos odiamos durante la mañana pero al final del día terminamos comiendo comida callejera. Me gané un ojo morado y por primera vez pude ver un poco de soriodidad en Freen, tanto que me hizo pensar si en realidad hay un ser humano cálido y comprensivo detrás de todo aquel aspecto frío que ella tiene.
"Sólo alguien que conocí por casualidad." Mentí. Mi extraño vínculo con ella no era una simple casualidad.
"Nunca me dijiste que salías con alguien. ¿Sabes qué tipo de persona es?"
Saint lucía preocupado y a la defensiva. Era la primera vez que me escuchaba hablar de una 'cita' así que intenté comprenderlo.
"Bueno–"
"Eres demasiado ingenua para obtener una buena lectura de las personas. Traela alguna vez, ¿quieres? Le echaré un vistazo por ti." Pidió, otra vez luciendo como un guasón.
"Puedo cuidarme sola, Saint." Dije acompañada de una sonrisa y su rostro burlón desapareció al escucharme. "Así que cuida de tu novia, ahora no es momento de preocuparte por tus amigas. Ustedes volvieron a estar juntos después de romper. Préstale más atención a ella." Concluí.
Mis palabras fueron sinceras.
Soltar y aceptar.. eso he estado haciendo desde hace días. Tampoco necesita preocuparse por mí, no es como si lo mío con Freen fuera algo real, es solo.. trabajo. Pero por supuesto que nunca lo diré.
Bebí de mi limonada ante su silencio. "Agh, ¿por qué Charlotte llega tan tarde?"
POV CHARLOTTE.
Mi teléfono vibró otra vez. "Está mujer es tan impaciente." Me quejé al ver el nuevo llamado de Becky. Tan solo hace 10 minutos hablamos.
"Estoy aquí." Refunfuñé sin responderle y me encargué de estacionar el coche bien.
Antes de salir, las luces de un coche negro me cegaron. Parpadeé y este ya estaba perfectamente estacionado unos metros frente a mí auto. De él salió una elegante mujer de vestido blanco, sus curvas me parecían tan conocidas que tuve que entrecerrar los ojos para intentar verle mejor.
"Se parece a la tipa que vive a lado de mi." Murmuré mientras le veía hasta que se colocó de lado frente al restaurante.
Mi corazón bombeó con nerviosismo.
Ella no se parece.. Ella ES la mismísima Engfa y está acompañada de la intimidante Sarocha.
Me escondí tras el volante cuando ellas vieron a su alrededor y después se encaminaron hasta las puertas del restaurante.
Tomé mi móvil y llamé a Becky para avisarle. Si no quiere perder su empleo, necesita salir de ahí ahora
Un pitido, dos pitidos, tres pitidos y Becky no respondía en lo absoluto… ¿está siendo vengativa solo porque no respondí antes? Pasé una mano desesperada por mi rostro en espera de que cogiera la llamada. ¿Qué hago? Si entro a sacarla será sospechoso. Saint no sabe nada de esto y seguramente meterá la pata hasta el fondo.
"Por favor responde." Suplico al cielo pero no hay contestación a mi llamada.
POV BECKY.
Pasé mis manos algo húmedas por la tela de mis pantalones mientras me dirigía a la mesa nuevamente. Mi mirada buscó a Saint por todo su restaurante al no verlo sentado donde lo dejé.
"Maldición.." Refunfuñé y no me costó ni un segundo tirarme al piso cuando vi a Saint dirigirse inmediatamente a la puerta para recibir a Sarocha y Engfa, quienes entraban con elegancia.
"Señoras, hola. No sabía que vendrían." Pude escuchar a Saiint saludarles con amabilidad.
Casi lloro por el ardor de mis rodillas. Gateé hasta aproximarme a la mesa.
"Después del evento de degustación, sentí aún más curiosidad por su cocina, Chef Suppapong." Escuché a Freen hablar.
Cogí mi bolso colgado de la silla y mi teléfono de sobre la mesa para huír de aquí.
"Me alegro mucho de que hayan venido, entonces. Prepararé algo delicioso para ustedes."
"Tal como esperaba este lugar es popular." Escuché a Freen halagar y comencé a gatear para encaminarme hasta la puerta trasera, la única que usaban los empleados.
"Gracias. Por favor, tome asiento. Ah por cierto, Becky también está aquí."
Me quedé helada ante la posibilidad de haber sido vista, tan solo me había alejado unas cuantas mesas. Saint quedó en silencio un instante.
"Es raro. Ella estaba aquí hace un minuto." Dijo y con eso concluí que no había sido descubierta. "Por favor, tome asiento."
Al sentirme lo suficientemente cerca de la cocina, me puse de pie y corrí hasta esta. Entré y me despedí del único empleado que aún no se había marchado. Para sus empleados no era raro ver a Charlotte y a mi dentro de la cocina, así que fue una despedida natural.
Salí y mi cuerpo chocó con uno ajeno. Uno que dejó de serlo cuando vi a Charlotte con el rostro lleno de preocupación.
"La vi entrar. A la mujer intimidante, Freen y a su sexy secretaria ¿Te descubrieron?" Preguntó de inmediato y negué.
El teléfono comenzó a vibrar y contesté al ver que se trataba de Saint.
"¿Dónde estás?"
"Oh, aparentemente hay un gran grupo en la tienda, papá y mamá necesitan mi ayuda y la de Charlotte también." Mentí.
"Oh, está bien."
"Hasta luego." Dije y finalicé la llamada.
"Vayamonos de aquí." Charlotte dijo y me arrastró hasta su auto.
"¿Así que la mujer guapa que viste en la tienda es la secretaria Engfa?" Cuestioné después de escuchar todo y le miré con el único ojo bueno que me funcionaba por el momento.
"Si." Respondió ella con lamento.
"¿Y ahora vive justo al lado?"
Charlotte cabeceó en confirmación, tan fuerte que incluso sus mejillas rebotaron. "Así es."
Cubrí mi boca con mis manos. Que horror. ¿Cómo podemos tener tanta mala suerte?
"¿Cómo puede pasar esto?" Sopesé.
"Ya sé." Se quejó. "No crees que entren aquí también, ¿verdad?" Dijo y justo en ese momento, sonó la campanilla del local al que siempre venimos. Nuestras cabezas giraron con rapidez en dirección a la puerta y sentí un tremendo alivio cuando vi entrar a dos chicos cualquiera.
"Esto me está volviendo loca." Murmuré y eché mi espalda sobre la silla.
"Sólo… Ni siquiera pienses en venir a mi apartamento por el momento o, si lo haces, vístete como Patricia."
Chasqueé la lengua y negué. Me incliné hacia el frente y comí un poco.. Por supuesto que no iré a su apartamento. No correré ni el más mínimo riesgo de ser descubierta por alguna de las dos, pero menos por Freen.
Pasé el bocado con fuerza cuando el pensamiento de que Charlotte abriera la boca de más llegó hasta mi cabeza.
"Oye.. Eres tú quién debe tener cuidado. No te pongas muy amistosa con Engfa y digas que Rebecca es en realidad Patricia." Advertí mientras mi dedo índice le señalaba en advertencia.
Charlotte dejó salir un bufido y frunció los labios. "No creo que vuelva a hablar con ella. Así que no te preocupes por eso."
Aunque se supone que eso debía alegrarme, Charlotte se veía tan desilusionada que pregunté: "¿Por qué?"
"¿Sabes que la familia de Sarocha y la mía están en malos términos debido a la cita a ciegas?" Asentí. "Así que Engfa dijo que tampoco quiere involucrarse conmigo."
Vaya…
"Definitivamente le gusté al principio." Sonreí burlonamente.
Como se esperaba, Charlotte nunca ha aceptado un 'No' como respuesta.
"¿No me crees?" Sé quejó junto a una risa acusadora. Solo reí como respuesta. "¡Oye! ¿Y si Freen Sarocha habló mal de mí y le dijo Engfa que me evitara porque estoy completamente loca? Esa pequeña parasaurolophus." Refunfuñó.
"No, no. No creo que Freen sea del tipo que habla mal de otras personas." Charlotte me miró por unos segundos y entrecerró los ojos en mi dirección. "Quiero decir, se ve un poco fría de corazón pero también tiene un lado considerado."
Ella alzó sus cejas. "¿Por qué te pones del lado de Freen? Eso es sospechoso." Dijo con un tono entre burlón y acaramelado.
"Es solo–"
"¡Tú y esa relación supuestamente falsa, incluso fueron juntas a un concierto!" Me irrumpió diciendo todo aquello con una sonrisa fascinada. "¿Te has enamorado de ella?"
Su pregunta fue como un misil para mi. Abrí los ojos de golpe y mi corazón saltó de sorpresa.
"No es así." Respondí de inmediato. Mis manos se movieron en negación y después uno de mis dedos la señaló para advertirle que no se le volviera a pasar por la mente preguntar algo así. "Es solo que no supe cuando la vi desde la distancia, pero ahora que la he visto más cerca, ya sabes, no es tan mala." Charlotte frunció las cejas con ternura. "Eso es todo lo que es.."
"¿En serio?" Murmuró melosamente. "¿En verdad eso es todo lo que sucede?"
No me cree ni un poco.
"Es suficiente. Ordenemos algo de alcohol." Pedí.
No pienso discutir más sobre el tema y que alguna idea errónea llegue a pisar mi mente.
POV FREEN.
"¿Cómo estuvo su comida?" El Chef Suppapong preguntó al dejar nuestro té sobre la mesa.
"Creo que ahora sé por qué la Sra. Armstrong dice que su comida sabe alegre y feliz."
Mientras probaba cada bocado de cada uno de sus platillos solo podía recordar en las descripciones que la Sra. Armstrong me dió en aquella junta.
"Gracias. Becky siempre es generosa con mi comida." Me respondió.
"Ustedes son amigos desde la universidad, ¿cierto?" Pregunté cuando recordé al hombre de risa extraña decir eso.
"Nos conocimos cuando teníamos 20 años así que nos conocemos desde hace 7 años."
"¿Y han sido solo amigos todo ese tiempo?"
"¿Disculpe?" Respondió algo desorientado por mi pregunta.
"Oh. Me disculpo si me pregunta fue demasiado personal. Solo pensé que tal vez uno de ustedes podría haber desarrollado sentimientos ya que se conocen desde hace mucho tiempo."
Dije y pregunté eso solo porque recordé a Patricia. Incluso ella había llegado a mi mente desde que me senté en esta mesa y el Chef Suppapong hizo una llamada. Casualmente su tono de espera durante la llamada era la canción 'Love, Maybe', la cual tocaron en el concierto, y escuchar ahora que él y la Sra. Armstrong llevaban tantos años de amistad, solo me hizo recordar la situación actual de la pelirroja.
El Sr. Suppapong no respondió nada más, solo se quedó pensativo mirando a un punto perdido del lugar. Lo cual me hizo creer que probablemente él está pasando por una situación similar a la de Patricia.
"Aunque no me arrepiento, yo estuve muy contenta durante esos 7 años."
"¿7 años?" Murmuré al recordar las palabras de Patricia. No puedo dejar de pensar en su situación y no sé exactamente por qué.
"Cuando le preguntaste al Chef Suppapong sobre su relación con la Sra. Armstrong, ¿fue por algo que escuchaste?" Engfa preguntó, rompiendo mis pensamientos sobre Patricia.
Fruncí un poco las cejas, ¿escuchar algo?
"¿Qué quieres decir?"
"Bueno... escuché a algunos empleados hablar y, aparentemente, la Sra. Armstrong estaba enamorada del Chef Suppapong."
"¿Es así?" Pregunté y Engfa asintió.
Así que no era él quien estaba enamorado, sino la Sra. Armstrong.
Es una pena.
"Supongo que también hay alguien más como Patricia." Murmuré y observé el anochecer a través de la ventana.
¿Ella estará bien? ¿Estará superando su enamoramiento? Por algún motivo espero que sí lo esté haciendo.
Perdón por el abandono, quería sentirme un poco mejor con mi mente y aprovechar un poco mis vacaciones. El Lunes entro a la universidad de nuevo, aun así intentaré actualizarles más seguido.
Gracias por esperar aun así :D
Y Freen podrá tener novio pero en mi corazón el FreenBecky siempre seguirá siendo real. ♡
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